La igualdad imperante en el circuito WTA y la multitud de candidatas a la gloria es evidente y se deja notar en un dato muy curioso, como es el hecho de que llevemos muchos torneos de Grand Slam sin que ninguna haya podido reeditar su título. La eliminación de Barbora Krejcikova en Roland Garros 2022 y la retirada de Ashleigh Barty, que no podrá defender su corona en Wimbledon 2022, hace que la cuenta se vaya a ampliar de forma inexorable hasta el US Open 2022, donde Emma Raducanu intentará romper una racha que se prolonga desde Wimbledon 2016, cuando Serena Williams pudo defender su título de la pasada edición. En caso de que la británica no lo consiguiera en Nueva York, la siguiente oportunidad sería ya Roland Garros 2023, debido a que Barty tampoco podrá intentarlo en Melbourne el próximo año.
And as far as I can tell, 24 majors is by far the longest span between successful major title defences on the women's side in the Open Era.
If Raducanu doesn't do it in New York, it will extend to at least 26, at Roland Garros in 2023.

