Novak Djokovic ha puesto punto y final al magnífico torneo disputado por Stan Wawrinka sobre la arcilla del Foro Itálico del ATP Roma 2022. El serbio no quiso que el suizo tuviese ni una sola opción de meterse en el partido y entró al encuentro a su mejor nivel, por lo que se deshizo del suizo en 1 hora y 16 minutos por un doble 6-2. En el H2H entre ambos, el serbio partía con un 19-6 favorable, pero las dos últimas veces que jugaron entre ellos ganó Wawrinka -en el US Open 2019 y 2016, cuando el suizo le ganó en la final- y su último duelo sobre arcilla fue en la final de Roland Garros 2015, que también ganó el suizo. Pese a ello, Djokovic consiguió la victoria y está a un solo partido de asegurarse el número uno antes de Roland Garros.
Sin piedad por Wawrinka
Stan Wawrinka no empezaba con buen pie el partido y en su primer juego al servicio, Novak Djokovic logró disponer de dos bolas de rotura para mostrarle sus intenciones al suizo. Con el primer break en su manga, el número uno del mundo no mostraba piedad ninguna ante un Wawrinka que intentaba entrar al partido tan rápido como el serbio. La finura con la que Djokovic golpeaba la bola -sobre todo con su poderosa derecha- hacía incomodar en los primeros compases al suizo.
Stan buscaba minimizar sus esfuerzos tras dos intensos partidos en el ATP Roma 2022 ante Opelka y Djere. El actual número 361 del ranking ATP le aguantaba el pulso al número uno ganando su saque y tratando de recuperar el break en contra que perdió en el primer juego del partido. Pero Novak no quería dar ni una sola opción a un cansado Wawrinka, que veía como otro juego al servicio se desvanecía y se situaba con dos quiebres de distancia en un marcador que reflejaba 5-2 a favor del serbio. Y sin piedad, Djokovic remató el set -que duró media hora- con un juego en blanco y tras ganar el 81% de los puntos que jugó durante el primer parcial con primer saque, 13 de 16.
Stan cae con la cabeza bien alta
Wawrinka quería seguir dando guerra pero Djokovic, consciente de que el suizo quería aumentar su nivel, trabajó de gran manera el primer juego del segundo set y consiguió empezar esta manga como la primera. El número uno conseguía romper el saque del suizo, que veía como sus opciones se iban desvaneciendo poco a poco. Pero lejos de rendirse, el ganador de tres Grand Slams consiguió crearse su primera bola de rotura del partido, aunque Novak, tras un gran peloteo, consiguió evitar esa ventaja de Wawrinka.
En todos los juegos al resto, Djokovic llevaba al límite al suizo, por lo que Wawrinka tenía que hacer uso de sus mejores primeros para evitar darle la oportunidad a Djokovic de rematarle definitivamente. Aunque el suizo vivió un ápice de esperanza sobre la arcilla del Foro Itálico en el cuarto juego del segundo set, donde se aventajó por 15-40, pero finalmente, Djokovic tiró de potencia con dos buenos saques y le negó el break a Stan. Pese al cansancio y al juego de Djokovic, Wawrinka mantenía muy alta su cabeza, luchando cada juego como si volviese a su época dorada cuando ganó Roland Garros en 2015.
Pero los planes de Djokovic pasaban por alargar el partido lo mínimo posible y consiguió hacerse con su cuarto quiebre del partido. Así, Novak dejaba casi encarrilado el partido pero con un traspiés de por medio, ya que el serbio no pudo confirmar su segundo break y Wawrinka rompía por primera vez en todo el partido el saque de Djokovic. Aunque poco le iba a durar la alegría, ya que a base de dos grandes restos y una inteligente subida a la red, Novak volvió a quebrar el saque del 361 del mundo. De esta forma, Djokovic ponía punto y final a un nostálgico partido que se llevó tras 1 hora y 16 minutos y puso punto y final a un magnífico torneo disputado por Stan Wawrinka. El serbio pasa de ronda y se enfrentará en los cuartos de final al canadiense Felix Auger-Aliassime.

