Carlos Alcaraz ha conseguido hacer historia en esta edición del Mutua Madrid Open después de derrotar a Novak Djokovic y acceder a la final del torneo. El resultado ha sido 6-7, 7-5 y 7-6 en un encuentro que ha superado las 3 horas y media y ha sido la consagración definitiva del tenista español. Carlitos espera rival para la final, que saldrá del Tsitsipas-Zverev.
Alcaraz aprieta desde el inicio
El encuentro iba a comenzar con el servicio de Djokovic, que tras forzar varios errores con el revés una inesperada doble falta, le bastaron a Alcaraz para adjudicarse el primer break del encuentro. El número uno del mundo entró al encuentro con algunas dudas y mostrándose incómodo con la pelota liftada de Carlos.
A pesar de que Alcaraz también iba a tener problemas con su saque, el murciano consiguió salvar una pelota de break y confirmar su saque. 2-0 para Alcaraz en un inicio muy bueno del español.
Con el break inicial de Alcaraz, Djokovic iba a empezar a mostrar su versión más sólida con el servicio y en los dos juegos siguientes solo cedió un punto al resto. Por su parte, Alcaraz también cumplía con su saque para mantener la renta que había conseguido al inicio del choque.
Djokovic recupera la desventaja
Llegamos al ecuador del primer set con 3-2 a favor de Alcaraz y a pesar de que Djokovic iba a dar un pasito adelante en su tenis, no supo aprovechar otra bola de break en este juego. El serbio estaba mejorando sus prestaciones en pista, pero a la hora de finalizar, cometía muchos errores no forzados, sobre todo con el revés paralelo.
Con 4-3 para Alcaraz, Djokovic una vez más, seguía metiendo presión al español al resto y en esta ocasión sí que iba a conseguir la rotura después de un error de Carlos con su revés. Marcador de 4-4 y todo por decidir en este primer set.
Mientras que Djokovic gana su servicio con facilidad, el murciano tenía que sufrir algo más de la cuenta para colocar su quinto juego en el casillero e igualar la contienda. Ambos tenistas volvían a ganar sus saques con facilidad y todo se iba a decidir en el desempate.
Un tie-break apasionante
Una vez llegados al tie-break, ambos tenistas demostraron el buen estado de forma que atraviesan en este momento. Un desempate épico en el que Alcaraz casi remonta 5 puntos en contra, pero finalmente el serbio se llevó el gato al agua y se apuntó el primer set del encuentro.
El servicio, protagonista en el segundo parcial
El comienzo del segundo set iba a ser muy distinto al primero, los dos jugadores empezaban a dominar con sus saques. En el tercer juego, Alcaraz iba a estar cerca de tener bolas de break, pero Djokovic estuvo muy atento para quitarle al español cualquiera opción de rotura.
A pesar de que a Djokovic se le veía más entero en el encuentro, Alcaraz iba sumando juegos con su servicio y mostrándole al servicio que todavía estaba muy vivo en el partido.
Con 3-2 en el electrónico, Djokovic tenía que salvar una bola de break para igualar el marcador y en el juego siguiente, Alcaraz con 30-30 jugó dos dejadas seguidas para volver a tomar las riendas del set. 4-3 en el electrónico para el español y con la tensión al máximo en la pista Manolo Santana.
La cosa se iba a poner tensa en este final de set, con 4-4 iguales Djokovic subió una marcha más y comenzó a apretar al español al resto, jugando muy profundo y variando mucho sus golpes. A pesar de la mejora del serbio, Alcaraz pudo mantener su servicio en un juego agónico y colocarse 5-4.
Después de que Alcaraz cerrara su servicio con demasiados apuros, el español en un juego sublime consiguió el break con una dejada magistral para conseguir el 7-5 en el segundo parcial y mandar el partido al tercer set. Partido para el recuerdo el que estábamos viendo en la Manolo Santana.
Alcaraz desperdicia oportunidades de break
El apoteósico final del segundo set pasó factura en el inicio del tercero y las revoluciones bajaron considerablemente. En el cuarto juego, Alcaraz iba a tener una triple oportunidad de break para tomar distancia en el partido, pero una vez más Djokovic hizo gala de su sangre fría para salvar la situación e igualar el partido.
Con 3-2 en el marcador, Alcaraz de nuevo disfrutó de 2 bolas de break, pero de nuevo el número uno del mundo le da la vuelta a la situación de manera increíble y dejando atónitos a todos los espectadores de la pista central de las instalaciones de la Caja Mágica.
Seguían pasando los juegos y no llegaba el break a pesar de que ambos tenistas tenían oportunidades de rotura. Mucha tensión en el encuentro sabiendo que lo que estaba en juego era una final de Masters 1000.
De nuevo, Djokovic apretaba el marcador y se colocaba 0-30. Alcaraz sabiendo sufrir en los momentos clave, encadena varios winners seguidos para seguir con la iniciativa en este set y colocarse a un juego de la victoria.
Djokovic salva un match ball
En un juego de más de 8 minutos, Alcaraz dispuso de una pelota de partido al resto, pero fue desechada por Djokovic con un saque directo. A pesar de no aprovechar esa oportunidad el murciano iba a ganar su servicio con comodidad y se aseguraba el tie-break, 6-5 para Alcaraz. Djokovic tampoco iba a fallar con su saque y el ganador del encuentro se iba a decidir en la muerte súbita de este tercer set.
Un tie-break para el recuerdo
Después de 3 horas y 36 minutos. Alcaraz se consagra en casa y consigue una victoria épica y logra lo que nadie jamás había conseguido, derrotar a Nadal y Djokovic de manera consecutiva en tierra batida. El español sigue batiendo récords y se planta en la final del Mutua Madrid Open después de un partido de leyenda.

