Hay nombres que igual que irrumpen sin preguntar, desaparecen sin avisar. El de Louisa Chirico llegó a causar gran sensación hace justo seis temporadas, en aquel Mutua Madrid Open donde partió desde la fase previa y aterrizó en semifinales. Por el camino se granjeó victorias de peso ante Monica Niculescu, Ana Ivanovic, Victoria Azarenka o Daria Gavrilova, para finalmente caer ante Cibulkova. Aquella semana la puso en el mapa, para meses mas tarde superar también la Qualy de Roland Garros y pisar la segunda ronda. Parecía que iba a comerse el mundo, pero nada de esto se cumplió.
¿Qué paso con Chirico? Aquel 2016 lo cerró dentro de las 70 mejores del mundo, un logro importante teniendo en cuenta que apenas tenía 20 años, pero lo que vino a continuación nadie lo vio venir. El curso siguiente, entre lesiones y derrotas, Louisa solo puso sumar trece victorias, quedándose rápidamente fuera del top200. En 2018 la cosa fue todavía peor, expulsada del top400 y ya con todas las alarmas encendidas. La estadounidense tendría un momento de inspiración en 2019, hasta que en verano una lesión la iba a dejar completamente en fuera de juego.
La tenista de Harrison estaría sin competir desde agosto de 2019 hasta mayo de 2021, obligada a posponer su regreso a las canchas por la pandemia del COVID. Hace un año por fin se pudo vestir de corto, volver a los aeropuertos y dejar atrás el periodo más doloroso de su carrera. El ranking congelado le permitió mantener algunos puntos, por lo que su camino de regreso quedó marcado con la primera casilla del tablero ubicada en el puesto #411 de la clasificación.
Así fue como Chirico fue acumulando torneos en 2021, algunas buenas victorias importantes, varios cuartos de final, todo ello en el circuito ITF y algunas previas de Grand Slam y de torneos WTA. Como primera toma de contacto con la realidad estaba bien, cerrar el curso arañando cien puesto al ranking indicaba que las cosas se estaban haciendo bien, pero faltaba dar el último paso.
Un título para recuperar la confianza
En 2022 los resultados se han mantenido en ese notable bajo, hasta que hace un par de semanas la vimos pisar las semifinales del $100.000 de Palm Harbor, su mejor resultado desde otoño de 2017. Allí le paró los pies Xiyu Wang, jugadora que volvería a ser protagonista siete días después.
Ayer domingo, en el $60.000 de Charlottesville, Louisa daría ese paso extra que le pedíamos, alcanzando de nuevo una final y encontrándose de nuevo con la tenista chica. La diferencia fue que en esta ocasión la de Nueva York fue más fuerte (6-4, 6-3), levantando el quinto título de su carrera, el más importante de todos, y afianzándose en el puesto #213 del ranking femenino. Todavía queda mucho camino, pero Chirico ya sueña con aquellos torneos donde compartía suelo con las mejores, un horizonte que desea recuperar a medio plazo.

