El jugador británico Andy Murray sorprendía dándole una tercera oportunidad a su relación con Ivan Lendl como su nuevo entrenador. Con él en el banquillo conquistó su primer trofeo de Grand Slam. Murray, que se encuentra actualmente en el puesto 84 del ranking ATP, quiere recuperar el sabor de la victoria. En una entrevista con Moselle Open, el británico explicaba qué le puede aportar Ivan Lendl, además de destacar en qué jugadores de la Next Gen se fija, con Carlos Alcaraz entre ellos.
Ivan Lendl, nuevo entrenador
“A Ivan se le consideraba alguien mentalmente muy fuerte, no mostraba muchas emociones en pista. Hablando con él sobre cómo se sentía antes de las finales de Grand Slam, solía ponerse muy nervioso. Me dijo que a veces vomitaba antes de salir a pista, pero la gente le veía y pensaba que estaba bastante relajado. Está bien saber que eso es lo que siente todo el mundo, incluso gente como él, que logró grandes cosas en el deporte, sienten esa presión, esos nervios antes de partidos importantes. Él era un ganador, eso es lo que quieres que te rodee. En el deporte quieres ganar. Entendió lo que se necesita para lograr grandes resultados”.
Nueva generación
“Me gusta ver a Tsitsipas, creo que tiene un gran juego. También me gusta ver a Alcaraz. Es algo más joven, pero creo que va a ser genial para el tenis. Creo que es un jugador top. Me gusta Musetti en tierra batida, disfruto viendo su juego.
Sé que no es tan joven, pero también me gusta mucho ver a Medvedev, tiene un estilo de juego diferente. Es poco ortodoxo, tiene una técnica extraña, no parece que juegue tan bien como lo hace. Es increíblemente inteligente en pista”.
Su recuero de Metz
“Me acuerdo de perder la final ante Tommy Robredo. El conductor que me llevó de vuelta al hotel con mi equipo me recordó hoy que mi entrenador estaba muy enfadado conmigo después de que perdiera el partido. Discutimos mucho y terminé bajándome del coche y yendo andando al hotel”.
Su victoria más especial
“La de los Juegos Olímpicos fue la primera gran competición que gané. Fue una experiencia única. Lo disfruté mucho. Después de ganar Wimbledon me sentí aliviado después del partido. No lo disfruté tanto como me hubiera gustado”.

