Cressy: "A la mayoría de jugadores les da miedo subir a la red"

El estadounidense, firme defensor del saque y volea, puso el foco en Djokovic y Medvedev para explicar que su forma de jugar va a contracorriente del circuito ATP.

Carlos Navarro | 15 Feb 2022 | 12.45
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Maxime Cressy. Fuente: Getty
Maxime Cressy. Fuente: Getty

Streaming French Open Women en directo
🎾 Marta Kostyuk vs Mirra Andreeva
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

El saque y volea es un estilo de juego que parecía completamente extinto en el circuito ATP. Muy pocos jugadores deciden atacar la red incluso al jugar con segundo servicio, en gran parte debido a la velocidad de juego hoy en día, a la ralentización y homogeneización de las pistas y la evolución de las raquetas, que han cambiado por completo el panorama tenístico con respecto a décadas pasadas. Casi nadie lo hacía, hasta que Maxime Cressy decidió tomar el toro por los cuernos y convertirse en el último mohicano de este patrón tenístico, un tipo que se marcha a la red incluso teniendo todo en contra y que se atreve, incluso, con hacer "chip and charge" en sus juegos al resto.

La gira por Australia, con una cuarta ronda en el Open de Australia 2022, parecieron darle la razón en cuanto a la autenticidad de su estilo. Parecía que los buenos resultados podían llegar, incluso a la hora de jugar al tenis de una forma absolutamente innovadora. La resaca del primer Grand Slam del año no ha sido del todo buena, con un Cressy que ha caído en sus debuts en Dallas y Delray Beach (el último, en un partido apretadísimo ante John Millman que se le escapó en los dos últimos tie-breaks). Sin embargo, si algo tiene claro Maxime es que será siempre fiel a su forma de ver y entender el tenis. Y esa no es otra que marchándose a la red, a pesar de que el circuito, según él, sea incapaz de aplicar esta táctica.

"Está claro que este deporte es mucho más extenuante si lo juegas desde el fondo de la pista, pero también creo que esto se da porque a la mayoría de jugadores les da miedo subir a la red. En cada intercambio, hay muchísimas oportunidades de subir a la red, pero nadie lo hace", comentaba el natural de París desde Florida, en unas declaraciones recogidas por Yahoo. Después de una derrota en Dallas en la que pecó de "exceso de confianza", su estilo oldschool continúa siendo único en el circuito, en especial si lo comparamos con la manera de jugar de los mejores nombres del circuito, que dominan todas las superficies del circuito con un tenis orientado a la línea de fondo. Maxime, de hecho, puso el foco en los grandes jugadores del circuito... y, sobre todo, en Medvedev, que durante su partido en Australia calificó su tenis como "aburrido".

"La mayoría de jugadores top, incluido Djokovic, tienen miedo de subir a la red. Por eso te encuentras intercambios de 30 a 40 golpes. Por eso se quedan atrás, y ganan todos sus partidos porque son mejores que sus rivales desde la línea de fondo. Creo que el circuito necesita una forma de ganar diferente a todo esto, para que el tenis vuelva a ser emocionante y apasionante... que Medvedev califique mi tenis como aburrido es una paradoja, ya que a muchísima gente le encantaría ver ese estilo (el saque y volea) de vuelta en el circuito".

UNA VICTORIA QUE LO CAMBIÓ TODO

Cressy, de madre estadounidense y padre francés, nació en París pero pronto aceptó que el sistema de crecimiento y entrenos del país europeo no se correspondía con su visión de este deporte. La oportunidad se la dio la universidad de UCLA, primero en el dobles, donde llegó a no perder ni un solo partido en toda la temporada, y luego en el individuales. Su carrera ha sido una constante pelea a contrarreloj, una lucha para demostrar que su tenis sí tiene cabida en la élite del circuito. Una victoria lo convenció del todo: la remontada ante Pablo Carreño en el pasado US Open. "Desde que empecé en el circuito profesional y antes de que llegase el COVID, mi visión era ser el número #1 del mundo, así que sabía que iría escalando y que poco a poco llegaría lejos. Aquella victoria, eso sí, me dio esa confianza extra que me hizo creer que realmente podía tener éxito y llegar a estar entre los diez mejores del mundo".

La reflexión final que deja Maxime es la de un tipo entregado a su estilo y a su causa. "Me enamoré completamente del juego en la red, así que en cada oportunidad que tenga de subir, lo haré. La evolución de este deporte pide a gritos que alguien cambie la cara del tenis, que provoque que los jugadores no tengan miedo de subir a la red y de atacar. Es más fácil finalizar un punto en la red que tratar de golpear muy fuerte 10 metros por detrás de la línea de fondo. Si puedo construir mi tenis en base al juego en la red, con mi altura y envergadura puedo hacer mucho daño. Es fácil perfeccionar ese estilo y así es como voy a llegar arriba". ¿Lo conseguirá?