Es la mejor noticia del día y una de las mejores noticias de lo que llevamos de año. Tras mucho tiempo de incertidumbre, operaciones infructuosas y últimas oportunidades, entrenamientos con una carga gradual de trabajo y pocas certezas en los plazos de vuelta, por fin se conoció la fecha de vuelta al circuito de Juan Martín del Potro. Y, aunque parezca mentira, es una fecha más cercana de lo que podamos pensar: el tandilense reaparecerá de forma oficial en el ATP 250 de Buenos Aires, en casa, merced a una invitación. El torneo de la capital de Argentina comenzará a partir del próximo 7 de enero, y varias informaciones apuntan a que el debut de Delpo se producirá el martes 8, en sesión nocturna y horario estelar. Pero no solo eso: Juan Martín también ha confirmado que estará, la semana inmediatamente posterior, en el ATP 500 de Río, en Brasil.
Es la primera vez que el argentino confirma una fecha de vuelta después de que disputase su último partido. La fecha fatídica es la del 19 de junio de 2019: tras imponerse a Denis Shapovalov en dos mangas en el torneo de Queen's (7-5, 6-4), el tandilense volvió a resentirse de las molestias en la rodilla derecha que aparecieron unos meses antes, tras una desafortunada caída en el torneo de Shanghai, en 2018. Más de 1000 días sin poder vestirse de corto, mil días donde la incertidumbre se hizo insoportable en algunos momentos y en los que, a mitad del camino, Juan Martín decidió darse una última oportunidad: la última intervención de su carrera, realizada por Jorge Chahla, un cirujano ortopédico radicado en Chicago. Era la definitiva, el último tren para un tipo que jamás dejó de empujar soñando con un regreso a las pistas.
Entre medias se vivieron otros momentos dramáticos, como el fallecimiento de su padre o la llegada de la pandemia. Pero los planes de trabajo de Del Potro se mantuvieron inalterables, al igual que su fé y su convencimiento de que si tenía que colgar la raqueta, lo haría en la pista. En los últimos meses, el cuerpo del tandilense reaccionó favorablemente a esa última operación, si bien siempre andando con extrema precaución: volvió al trabajo en pista en su localidad natal, junto al 'Negro' Marcelo Gómez, su primer formador. Seis días donde fue de menos a más y en los que se preparó para el paso definitivo: trasladarse al Tenis Club Argentino de Buenos Aires, donde empezaría a entrenar y jugar sets de competición contra lo mejor de Argentina.
Juan Ignacio Londero o Sebastián Báez fueron algunos de sus compañeros de entrenos, en los que también se vivieron momentos de dudas. Según se hizo eco La Nación, Delpo necesitó infiltrarse para poder continuar entrenando, sufriendo el efecto de varios días de entrenamiento y encontrando altibajos en el estado de su rodilla. Sin embargo, en los últimos días llegó un nuevo partner que parece haber devuelto la confianza al tandilense: Diego Schwartzman, amigo y número uno de su país, con el que se midió en tierra batida y, al parecer, quedó tan satisfecho que ha asegurado su presencia en Buenos Aires y Río. Ambos torneos le estaban esperando desde hacía semanas, con la última invitación reservada para la posible vuelta del tandilense. Ahora, al fin, su calendario está confirmado.
Delpo y el Peque.
Esta mañana, en el #Tenis Club Argentino.
PH: IG Miki Nigolian pic.twitter.com/sYKYyWlyiT
CON EL OBJETIVO DE VOLVER A SABOREAR EL TENIS
No es casualidad que Delpo vuelva en casa, recibido por su gente y su país y con el calor de su gente muy cerca. En anteriores ocasiones, el tandilense había elegido Delray Beach como lugar en el que llevar a cabo su reaparición: en esta ocasión, es probable que el menor castigo de la arcilla a la rodilla y, sobre todo, el bonus de jugar frente a su público hayan sido los motivos por los que se ha decantado por Buenos Aires. Allí solo jugó en una ocasión y también con otra wildcard, justo cuando empezaba a surgir en el ranking, a una edad muy temprana (año 2006). Solo nos queda esperar, pero esta es posiblemente la gran noticia de la semana y un soplo de aire fresco a un circuito que le echaba de menos. Te esperamos, Delpo.

