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Nadal, un león herido que sobrevive en Melbourne

El español consiguió un triunfo legendario, resurgiendo de sus cenizas y ganando en cinco mangas a Shapovalov, para meterse en semifinales del Open de Australia 2022.

Rafael Nadal gana a Denis Shapovalov en Open de Australia 2022. Foto: gettyimages

Suele decirse que no hay nada más peligroso que una fiera amenazada y así lo confirmó Rafael Nadal en estos cuartos de final del Open de Australia 2022. Una vez más, el español ofreció una de esas actuaciones que han cimentado su historia y hacen que su legado vaya mucho más allá de los éxitos deportivos. Denis Shapovalov estuvo muy cerca de dar la vuelta al marcador, pero se topó con una reacción tan brutal como inesperada de Rafa, que llegó a ser atendido por el médico y parecía totalmente perdido. El resultado final fue de 6-3 6-4 4-6 3-6 6-3 en favor de Nadal, que espera ya en semifinales del torneo a Berrettini o Monfils.

Ya en los compases iniciales del primer set, el balear mostró claras sensaciones de comodidad en la pista, con ese ritmo de piernas que le permite invertirse de drive y dominar al rival. El calor imperante en Melbourne hacía que su pelota picara alto y adquiriera un efecto endemoniado, con el que Shapovalov se topó de buenas a primeras y no supo responder. Perdió el saque y no encontró la manera de contrarrestar el vendaval que se le vino encima, teniendo serias dificultades para adquirir la iniciativa. Rafa perdió tan solo 5 puntos al servicio y cerró con tremenda solvencia y muy buenas sensaciones el set, cometiendo muy pocos errores y haciendo inteligentes cambios de altura y velocidad con el revés.

Nadal fue muy superior en las dos primeras mangas, sin conceder ni una bola de break

La desesperación se abría paso en el canadiense en la segunda manga, al comprobar cómo su evidente mejoría a nivel de juego no tenía repercusión en el marcador. Denis se mostró más agresivo, aumentó su eficacia al servicio y buscó las cosquillas a Rafa desde el resto, con una buena lectura de partido, ganando la red en varias ocasiones y tratando de imponer su ritmo. El español solventaba los amagos de reacción definitiva de su rival a base de mucho empaque en los momentos cumbre, donde elevó su nivel y se mostró imperturbable al servicio, zafando la posibilidad de tener que afrontar incluso una pelota de rotura en el 2-3 y dando un zarpazo mediado al siguiente juego para abrir hueco en el marcador. Llegó a disponer de otra oportunidad para cerrar el parcial con 5-3 y al resto, pero lo hizo en el siguiente juego sin apuros.

El canadiense no tenía otra que asumir riesgos y meterse mucho más en pista para intentar sacar a Rafa de su zona de confort, algo que hizo en el tercer parcial. Esto le llevó a disponer de sus primeras bolas de break del partido, un prometedor 15-40 en el sexto juego que Nadal solventó de manera notable. Pareció desesperar sobremanera eso al canadiense, incapaz de restar bien con su revés, lo que le llevó a acelerarse mucho en su siguiente turno al servicio.

Oportunidad de oro tuvo Rafa en el séptimo juego del tercer set

El balear dispuso de un 15-30 y un passing asumible de drive que se le escapó por pocos centímetros, en lo que parecía poder haber sido el golpe definitivo al encuentro. Se repuso Shapovalov, incrementando aún más su agresividad y subiendo a la red constantemente apoyado en buenos golpes. Encontró la recompensa esperada, rompiendo el saque del español en el décimo juego, después de varios errores inesperados de Nadal.

Tuvo que ir haciendo ajustes en su posición al resto el tenista de Manacor, con serios problemas para contrarrestar el gran rendimiento del que estaba haciendo gala Denis. Se desató una bonita batalla desde el arranque del cuarto set, que sufrió un giro inesperado en el cuarto juego. Allí, Shapovalov rompió el saque del español después de que éste cometiera una doble falta tras recibir un warning por tiempo, y minutos después, Rafa solicitaba asistencia médicas por aparentes problemas en el estómago. Falto de energía, el español vio cómo su rival jugaba muy cómodo y abocaba el partido a un terreno pantanoso para él dado el contexto.

Shapovalov terminó el partido con 51 errores no forzados y 53 ganadores; Nadal con un balance de 41 winners y 28 errores

Agonía, nervios, dudas. Todo eso se respiraba en el ambiente en el inicio de una quinta manga que ofreció emociones increíbles desde el primer momento. Y es que Nadal volvió a cometer una doble falta y afrontó una bola de rotura. La salvó con maestría y salió enormemente reforzado a nivel moral, como se vio en el siguiente juego, donde hizo el anhelado break ante un Shapovalov presa del vértigo a la victoria. Volvió a disponer de múltiples opciones el canadiense para recuperar el saque, ante un Nadal visiblemente mermado, pero sacando todos sus intangibles de leyenda para sobrevivir.

Si bien es cierto que Nadal hizo un espectacular ejercicio de supervivencia, es preciso destacar la falta de acierto de Shapovalov en momentos importantes, acumulando errores no forzados en tiros que parecían muy asequibles. Esto y el aplomo de Rafa, muy atinado en sus primeros saques, permitió que pasara menos apuros de lo esperado para cerrar el encuentro y agrandar su leyenda. Rafael Nadal sigue desafiando a la historia y haciendo vibrar a todo el planeta al son de sus golpes. El tenis es mucho más que un deporte cuando es jugado por mitos como el español, que lo elevan a una dimensión superior. Está ya a dos partidos del título en el Open de Australia 2022.