Yannick Hanfmann se ha convertido en un verdugo inesperado para el público australiano, ávido por ver a Kokkinakis medirse a Rafael Nadal, pero que se ha topado con la mejor versión de este tenista alemán. A sus 30 años, ocupa actualmente el puesto 126 del ranking ATP lo que le ha llevado a tener que superar la fase previa el Open de Australia 2022 ganando a Jung, Van Ritjhoven y Gianessi. No ha perdido ni un solo set en los cuatro partido disputados en Melbourne y aspira a volver a un top-100 que pisó el pasado año, cuando llegó a ser 92 del mundo, mejor puesto de toda su carrera.
Nunca había ganado un partido de cuadro final de Grand Slam, por lo que llegará repleto de confianza al duelo frente a Nadal, que ya le conoce después de haberse medido en primera ronda de Roland Garros 2019, cuando el balear impuso su autoridad con un resultado de 6-2 6-1 6-3. Hanfmann es un tenista de vocación ofensiva, muy equilibrado con su golpe revés, con gran servicio y capacidad para jugar en la red. Le falta potencia en sus tiros y capacidad para buscar golpes ganadores con ciertas garantías y recurrencia ante un jugador como Rafa. Resulta muy complicado que pueda hacer daño al español.

