Djokovic ejerce de número uno y asegura la supervivencia de Serbia

El serbio hizo los deberes, fue de menos a más y merced a una gran actuación en los momentos importantes derrotó a Cilic para mandar la serie al dobles.

Novak Djokovic. Fuente: Getty
Novak Djokovic. Fuente: Getty

Novak Djokovic tiene un hambre voraz de conquistar la Copa Davis 2021. Sabe que no podrá hacerlo solo, que necesita de la ayuda de sus compañeros y de que, en esta eliminatoria ante Croacia, será el dobles el que lo decida todo, pero él sigue haciendo sus deberes, redoblando esfuerzos y siendo el mejor en su hábitat natural. Invicto en los partidos entre números uno, Nole tampoco cedió ante Marin Cilic (6-4, 6-2), a quien acabó derrotando desde lo mental, neutralizándole en los momentos importantes del primer set y aprovechando la inercia para jugar agresivo en un segundo parcial con poca historia. La serie, pues, se marcha a un tercer partido decisivo: el dobles entre Djokovic/Cacic y los números uno del mundo, Mektic/Pavic.

El duelo comenzó con un Cilic sobresaliente, plenamente consciente de que el "trabajo sucio" lo había llevado a cabo Borna Gojo. Si derrotaba a Nole, sería nombrado el héroe de su país, el valedor de la serie tras una victoria altamente improbable; si perdía, muy probablemente el colchón y el oxígeno que te da tener a la mejor pareja del mundo en dobles haría que el foco no se pusiese sobre una derrota esperada. Es por ello por lo que Marin empezó liberado, mirando de tú a tú al serbio en los intercambios, utilizando los paralelos con margen pero precisión y, sobre todo, mostrándose realmente solvente en sus juegos al saque.

Quien, de hecho, generaba un mayor número de oportunidades al resto era ni más ni menos que el propio Marin Cilic. Novak no había empezado con el tanque lleno: como un diésel se fue regulando a medida que tomaba las sensaciones de la pista, manteniéndose en el partido gracias a dos factores: su saque, que le salvó de más de un aprieto en muchas de las bolas de break que generó Cilic, y su capacidad de concentración en los puntos importantes. Nada que no hayamos visto antes: en momentos de presión, al primero que se le encogía la mano era a un Marin conocedor que esas oportunidades son escasas cuando te mides a un tal Novak Djokovic. Y, claro, cuando llegamos al 4-4, el Chacal entró en escena y confirmó un guion repetido a lo largo de su carrera: subió el nivel, firmó varias defensas absolutamente brillantes que inyectaron energía al público de Madrid... y esperó el fallo de Cilic, que llegaría. Doble falta, break a favor y 6-4. Fácil, sencillo y para toda la familia.

PENSANDO EN EL DOBLES

Marin no se derrumbó, pero las seis oportunidades de rotura desaprovechadas en la primera manga pesaron en él como una losa. Cuando ves que te acercas tanto y que, aún así, es el rival quien te sorprende a la más mínima oportunidad, lo lógico es que bajes tus prestaciones después de ese mazazo. En este caso, el saque dejó de acompañarle, y ya estaba ahí Novak para aprovecharlo: una vez se hizo con el primer break del segundo set (2-1), el serbio estimó que era el momento de evitar desgastes innecesarios, pensando en un dobles que disputará y que decidirá la eliminatoria. Así pues, Nole destapó el tarro de las esencias: paralelos, derechas cruzadas con ángulo, dejadas que ponían a correr a Cilic... había encontrado su momento y sus mejores sensaciones, y gracias a ellas se encontraba en la cresta de la ola.

Siendo efectivo, ayudado por el saque y por restos centelleantes, Djokovic le puso el sello a un partido decidido en ese primer set (6-4, 6-2). Cuando Cilic lo perdió, fue plenamente consciente de que la serie estaba abocado a un dobles que, de nuevo, se convertirá en el plato estrella de otra eliminatoria de esta Copa Davis. Eso sí: la empresa para Djokovic/Cacic, en esta ocasión, será morrocotuda. Mektic/Pavic, los mejores de la temporada e invictos en lo que llevamos de Copa Davis. Una montaña escarpada y rocosa que deberán escalar si quieren que el país balcánico tenga posibilidades de volver a alzar la Ensaladera.

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