En el día de ayer, la WTA, en palabras de Steve Simon, anunciaba la suspensión inmediata de cualquier torneo disputado en China y Hong-Kong debido al caso de Shuai Peng. Tras no escucharse sus peticiones, tomaron esta drástica medida, que afecta a decenas y decenas de empresas implicadas y con un impacto de más de 200 millones de dólares. La WTA pide que se muestren pruebas de que la tenista está bien y no está siendo coaccionada para aparentar normalidad y que puede salir del país libremente. Tal y como informa AP News, Steve Simon planea ir con todo ante esta situación y la suspensión de torneos se alargaría más allá de 2022. “Seguimos sin poder hablar con ella y confirmar que todo esto está siendo orquestado. Queremos transparencia”, exige el máximo mandatario de la WTA.

