Son días de descanso para Anett Kontaveit, aunque seguramente de mucho actividad mental. No es fácil asimilar lo sucedido en estas últimas semanas, con tantas victorias, tantos títulos y un billete a las WTA Finals en el que pocos confiaban. ¿Cuáles han sido las claves de esta explosión? En un reportaje para WTA, la estonia señala ciertos motivos de este crecimiento dentro de la pista, aunque el motor del cambio empieza fuera.
Tres meses de ascenso constante
“Honestamente, después de perder ante Ons en Cincinnati, tan solo esperaba ganar algunos partidos. Ahora estoy tratando de concentrarme en cada partido, no pienso mucho en el futuro. Tenía una posibilidad muy remota de llegar a las WTA Finals, intentaba concentrarme en lo que tenía que hacer, eso fue lo más importante”.
Tursunov, el hombre del cambio
“Definitivamente, creo que Dmitry trajo un aire fresco al equipo, me dio una nueva perspectiva. Me ha ayudado a tomarme las cosas con más calma, he aprendido a disfrutar jugando. Eso ha sido realmente la clave, que he podido pasar un buen rato en la cancha”.
Tormenta de emociones
“Han pasado muchas cosas, demasiados torneos seguidos, tener que jugar partidos todos los días, viajar a nuevos lugares. Así que realmente no he tenido tiempo de pensar, estoy con el piloto automático dando mi mayor esfuerzo en cada partido. Sé que he jugado un gran tenis, pero físicamente no ha sido fácil. Cada día he tenido tratamientos con los fisioterapeutas para recuperarme, intento cuidar mi cuerpo y escuchar lo que necesita”.
Primera estonia en ser top10
“Es algo con lo que he soñado desde ni se sabe cuándo. Honestamente, cuando empecé a jugar al tenis ni pensé que llegaría al top100, pero luego una vez lo alcanzas ya empiezas a ponerte nuevas metas. Por supuesto que ha sido un objetivo desde hace años, hasta que no lo vi en la tabla no me lo creía. Ha sido un esfuerzo tremendo hasta final de año, jugando cada semana, un esfuerzo mental constante”.
Su amistad con Ons Jabeur
“Ons es una gran persona, hemos sido amigas durante años, somos de una edad similar y la conozco desde la etapa junior. Es una chica maravillosa, ojalá no hubiera sido ella la que se ha quedado fuera. Es una situación un poco surrealista, siempre pensé que Ons estaría en Guadalajara, me hubiera encantado que hubiera clasificado. Ha tenido un año grandioso, perdí con ella un par de veces. Es una gran jugadora y como persona todavía mejor”.

