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Los grandes tapados y tapadas del Us Open 2021

Como antes de cada Grand Slam, en Puntodebreak seleccionamos a los jugadores y jugadoras que podrían dar más de una sorpresa en el próximo Us Open.

Dayana Yastremska. Fuente: Getty

Más allá de las posiciones de cabeza de los rankings ATP y WTA se encuentran una pléyade de jugadores y jugadoras dispuestas a dar el todo por el todo. En dos circuitos con cada vez más espacio para la sorpresa, la sección de los tapados y tapadas vuelve a Puntodebreak de cara al Us Open 2021. ¿A qué tenistas más allá de los cabezas de serie deberíamos tener en cuenta de cara a una posible gran actuación? ¿Por qué no debemos poner la vista en ellos durante sus partidos en el cemento neoyorkino? Esta es nuestra selección de cinco jugadores con ganas de dar un gran batacazo.

- Marton Fucsovics (HUN): Novak Djokovic vuelve a transmitir sensación de invencibilidad. Recuperado de sus molestias físicas, superada la crisis más tortuosa desde su metamorfosis en un jugador de época en 2011, el serbio llega a la Gran Manzana dispuesto a firmar el doblete tras el título en Wimbledon. En primera ronda, un rocoso jugador húngaro que le planta cara. Le plantea un escenario de supervivencia, con larguísimos intercambios desde el fondo de la pista donde arriesgar es realmente complicado.

Bajo un calor y humedad sofocantes, Fucsovics se convertiría en el único tenista capaz de robarle un set a Djokovic en aquel torneo. La temporada pasada repitió una actuación similar, pero esta vez sí, con una victoria de entidad en un thriller a cinco sets ante Grigor Dimitrov. Se avecinan altas temperaturas, como llevamos viendo en Canadá y Cincinnati, y en un torneo donde la condición física se antoja fundamental... pocos jugadores más fuertes que Marton. Por condiciones de la pista, por antecedentes, por nivel a lo largo del 2021 (cuartofinalista en Wimbledon) y por su físico en posibles partidos largos, Fucsovics es una parada cargada de peligro para cualquier jugador grande que el cuadro deje en su camino.

- Sara Sorribes (ESP): Si con Marton hacemos referencia a una verdadera muralla desde lo físico, Sorribes en el circuito femenino se convierte en la Muralla China. En una temporada en la que sus mejores resultados han llegado en pistas de cemento y no tierra batida, Sara acumula una mochila interesante con la que llegar a Nueva York: un partido épico ante Kerber en Wimbledon, semifinales en Bad Homburg, cuartos de final en Canadá y la eterna etiqueta de hueso duro de roer que la acompaña.

Vaticinar un título o una final podría parecer una verdadera exageración, pero si hay una cosa a tener clara es que posiblemente ninguna jugadora quiera verse las caras contra Sorribes en el Us Open. De nuevo, su condición física es un plus importantísimo para el ambiente que se vivirá en Nueva York. Si algo le falta a su magnífica temporada es un resultado brillante en un Grand Slam... ¿momento perfecto para conseguirlo?

- Mackenzie McDonald (USA): A lo largo de estas semanas de gira norteamericana, la ausencia del Big-3 ha permitido que nombres no tan conocidos vuelen bajo el radar tenístico. Muchos descubrieron a McDonald en el torneo de Washington, donde llegó a la final tras dejar en el camino a Kyrgios o Nishikori y, una vez allí, estuvo muy cerca de llevarse el título ante Jannik Sinner. Sus golpes son estéticos, variados, redirige muy bien la pelota desde el fondo y jugar en casa siempre es un bonus.

Su historia tiene un componente épico que agrega a esta receta un toque especial: su momento de forma es adecuado para pensar en que Mackenzie pueda vivir su primer gran torneo en Nueva York. Sería una especie de recompensa a todo lo que ha tenido que pasar, un angustioso camino de vuelta a las pistas que ahora se encuentra en su momento álgido. Tengan muy en cuenta este nombre, ya no solo a nivel de resultados: es una delicia verle jugar.

- Dayana Yastremska (UKR): La historia de Dayana en los últimos meses se ha convertido en una montaña rusa. Resulta complicado hacer un recuento de la cantidad de apelaciones y peticiones que solicitó la ucraniana antes de que el Tribunal Independiente del Programa Antidopaje del Tenis fallase a su favor y le permitiese, a partir de junio de 2021, volver a las pistas. No existía negligencia, aceptaban la explicación de que porqué había dado positivo en doping y Dayana emprendía el camino de vuelta.

Se ha visto a una Yastremska motivada, casi furiosa. La semana pasada, en Cincinnati, se enzarzó con el público por su ferviente apoyo hacia la local McNally en un partido que Yastremska acabó ganando. Existe una especie de fuego interno, casi de rabia, encerrado dentro de la tenista de Europa del Este. Quizás la sensación de demostrar al mundo que se equivocaba, de cerrar la boca a aquellos que dudaron de su inocencia. Lo cierto es que su balance, después de estar medio año sin competir, no es del todo malo: tres victorias y cuatro derrotas, las dos últimas muy peleadas ante tenistas como Stephens o Krejcikova. Más allá de todo esto, sabemos el nivel que puede llegar a alcanzar con su raqueta... así que no está de más estar pendiente de ella en este Us Open.

- Jenson Brooksby (USA): Hemos hablado durante varias ocasiones de este gran talento estadounidense: ahora vuelve al lugar del crimen. Sí, la Gran Manzana es el escenario donde Jenson se dio a conocer al mundo: allí venció a Tomas Berdych en 2019, finalizando de facto la carrera deportiva del checo. Lo que siguió a aquel batacazo fue una grave lesión y la llegada de la pandemia, dos reveses que únicamente pudieron retrasar una explosión inevitable en el circuito.

Sus semifinales en Washington hicieron cierto ruido, pero un gran resultado en el Us Open elevaría a Brooskby a una nueva categoría. Ningún top querrá medirse a él en primeras rondas: ha mejorado su saque, antaño un pequeño punto débil de su juego; es capaz de devolver pelotas inimaginables gracias a una envergadura tremenda, domina todos los registros desde el fondo de la pista e incluso puede sacar de ritmo a los mejores gracias a su extraño revés cortado (alguno le ha comparado con Florian Mayer). Lo cierto es que encasillar a Jenson es difícil, más allá de que se desliga totalmente del molde prototípico del tenista estadounidense. ¿Será de nuevo Nueva York el momento para hacer aún más ruido?