Wimbledon 2021. Análisis final femenina Ashleigh Barty vs Karolina Pliskova, choque de estilos en la cumbre

Desgranamos en profundidad los entresijos del duelo que mantendrán Barty y Pliskova por el título en Wimbledon 2021, detallando favorita y claves.

Ashleigh Barty Karolina Pliskova, análisis final Wimbledon 2021. Foto: gettyimages
Ashleigh Barty Karolina Pliskova, análisis final Wimbledon 2021. Foto: gettyimages

La vida de una deportista de élite está repleta de esfuerzo diario y sacrificios que adquieren todo su significado cuando llega un gran día como el que se vivirá este sábado en Wimbledon 2021. Dos mujeres con un mismo objetivo sobre el tapete de la hierba del All England Lawn Tennis Club, dos estilos de tenis contrapuestos que se citan ante la mirada de todo el planeta con un título de por medio, y la sensación de poder hacer historia y que todo su recorrido ha valido la pena. Ashleigh Barty parte como gran favorita y necesita como el comer un nuevo título de Grand Slam que reafirme su figura de número 1 del mundo, mientras que Karolina Pliskova ha emergido de sus propias cenizas y está en disposición de encontrar el anhelado título en un gran torneo que le es esquivo desde hace mucho tiempo, y del que parecía haberse alejado.

Ashleigh Barty, una hazaña por amor al tenis que merece ser correspondida

Vivir en Australia tiene muchas ventajas, pero no precisamente en un contexto de crisis sanitaria mundial y en el que las fronteras del país están cerradas. La tenista aussie tuvo el coraje de enrolarse en una singladura por todo el planeta de largo plazo, asumiendo que no podría volver a su hogar ni ver a sus seres queridos en meses si quería hacer lo que más le gusta: jugar a tenis. Ash no es una jugadora especialmnte carismática, carece de una especial ambición competitiva y es una mujer que disfruta de los pequeños detalles, pero el tenis está entre sus grandes pasiones. El mero y puro ejercicio de empuñar una raqueta y hacer arte con ella.

Su tenis natural, fluido, repleto de efectos, velocidades y alturas diversas, se adapta perfectamente a una superficie en la que se ha reencontrado con su mejor nivel y ha conseguido dejar atrás sus molestias físicas, esas que cortaron su recorrido en París. Ver jugar a Barty es un ejercicio de disfrute absoluto, un manjar que debe ser degustado y apreciado como merece, sin menospreciar su capacidad competitiva y asumiendo que puede haber altibajos. Empezó con dudas ante Carla Suárez, pero ha ido de más a menos y el triunfo ante Kerber, consumada especialista en esta superficie, le sitúa con el claro carteel de favorita. Será su segunda final de Grand Slam, y la primera la ganó en París en 2019.

Karolina Pliskova, cerca de la gloria cuando menos se podía esperar

Daba la sensación de que sus mejores tiempos habían pasado y que su tenis potente y de búsqueda inexorable del golpe ganador estaba convirtiéndose en algo contracultural, o al menos incompleto. Sin embargo, la checa no se ha rendido y ha sabido reponerse mentalmente a una espiral negativa de resultados y sensaciones. Siempre confió en su juego, consciente de que ostenta unas poderosas armas que pueden ser letales si está bien equilibrada a nivel mental y físico.

La checa se ha metido en su segunda final de Grand Slam en la superficie en la que menos cómoda se había sentido y en un momento en el que pocos esperaban de ella este resultado. Quizá sea una clara señal de que en ella se esconde una ganadora nata, una tenista que ha sido número 1 del mundo y que cerrar el círculo de su carrera con, al menos, un gran título. Ha dejado escapar solo un set en todo el torneo, al igual que su rival, sabiendo dar respuesta a jugadoras de su mismo estilo.

Claves de la final femenina de Wimbledon 2021

El hecho de que Pliskova se haya encontrado en su camino con tenistas de vocación claramente ofensiva o jugadoras de corta experiencia en grandes citas, como Samsonova y Golubic, introduce un cierto matiz de incertidumbre en torno a cómo dará respuesta al juego completo y polivalente de Barty. Los reveses cortados de efecto filoso que ejecuta con maestría la australiana pueden hacer mucho daño a Karolina, incómoda a la hora de moverse hacia delante y tener que flexionar.

Asumir la iniciativa será el mantra de ambas tenistas, conscientes de la importancia del saque para adquirir confianza y dictar su propio estilo de juego. Pliskova necesitará estar dispuesta a golpear siempre una bola más y tendrá que tener clarividencia táctica para no ser demasiado agresiva e incurrir en errores. Solo estando muy acertada puede tener opciones de frenar el despliegue tenístico que muestra Barty en cada encuentro.

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