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Mannarino, sobre su lesión en la rodilla: "Escuché un gran 'crack'"
El francés, que debió retirarse del encuentro frente a Federer al comienzo del quinto set, abandonó el estadio entre lágrimas. "Estaba rota", comentó.
Adrian Mannarino estaba viviendo uno de los mejores momentos dentro de una pista de tenis: vencía dos sets a uno a Roger Federer en la Cancha Central de Wimbledon y parecía dispuesto a dar el bombazo de la primera ronda del tercer Grand Slam de la temporada. Además, iba a representar su primer triunfo frente al suizo (estaba 6-0 el historial) y en el patio de la casa de su rival, donde supo ser campeón en ocho ocasiones. Sin embargo, todo cambió en un punto. Una jugada. Unos centímetros. Una decisión. Restó el servicio, dio unos pasos hacia el centro y cuando quiso volver para el sector en el que había restado para intentar contrarrestar un tiro a contra pierna, pasó lo que nunca hubiese deseado que sucediera: se lesionó la rodilla derecha y tuvo que verse obligado a retirarse del encuentro.
"Mi pierna se fue hacia la derecha y la rodilla se deslizó hacia la izquierda. Inmediatamente escuché un gran 'crack'. Estaba rota", afirmó el zurdo post partido en declaraciones recogidas por la colega Carole Bouchard.
"Ma jambe est partie vers la droite, le genou a glissé vers la gauche et tout de suite j'ai entendu un gros crac. C'était mort", Mannarino qui pense que c'est une entorse.
— Carole Bouchard ---- (@carole_bouchard) June 29, 2021
En tanto, el propio Federer se refirió a la situación en rueda de prensa. "Él se sentía muy cómodo desde la línea de fondo, manejando el juego desde ahí. Me habría gustado ver qué habría pasado si todo hubiera podido disputarse normal. Estaba cambiando bien mi juego. El final es terrible. Algo que a nadie le gusta ver. Me sentí muy mal al verle, sobre todo por lo que he pasado con mi rodilla. Espero que no esté mucho tiempo fuera de las pistas", expresó.
UNA DESPEDIDA ENTRE LÁGRIMAS
Mannarino, como era de imaginarse, se despidió ante los aplausos del público presente en las gradas del estadio principal del All England Lawn Tennis and Croquet Club. Lógicamente, el actual 41 del ranking mundial se fue con el raquetero sobre sus hombros y conteniendo las lágrimas. Unas lágrimas de dolor y también de impotencia por saber que estuvo tan cerca de conseguir algo totalmente histórico e inesperado.