Cada evento de Grand Slam que aparece en el calendario se erige en una oportunidad para que continúe la lucha sin cuartel entre Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer por ser el tenista con más títulos de esta categoría en su haber, pero también la opción de que se produzca el esperado punto de inflexión en el que alguno de los jóvenes sea capaz de poner en jaque su poder y rompa con el imperio del Big 3 en estos torneos. Wimbledon 2021 es, aparentemente, uno de los torneos en los que menos papeletas tienen los jóvenes para ser alternativas fiables al poder establecido, a tenor de su muy mejorable rendimiento sobre hierba.
Y es que analizando los resultados en el Grand Slam británico de los 16 mejores del mundo en estos momentos, llama poderosamente la atención que tan solo dos de ellos hayan pasado de los octavos de final: Roberto Bautista, que llegó a semifinales en 2019, y David Goffin, cuartofinalista en 2019 también. El poco margen de tiempo y torneos que hay para amoldarse a esta superficie y el estilo de juego de hombres como Medvedev, Zverev, Thiem, Tsitsipas, Shapovalov o Ruud hace que ninguno de ellos haya sido capaz de brillar sobre el césped, viéndose apeados siempre que han participado en la primera semana de competición. Por si esto fuera poco, clásicos del circuito como Monfils, Fognini o Carreño están muy lejos de un nivel decente en esta superficie.
¿Qué tenistas pueden jugar mejor en hierba y optar a lo máximo en Wimbledon 2021?
Las grandes incógnitas que suscita la capacidad de adaptación a la hierba de Sinner, Karatsev o Garín deja un panorama desalentador para que se pueda producir una sorpresa que impida al Big 3 prolongar su dominio. Uno de los nombres que surge con fuerza como principal opositor al poder establecido en Wimbledon podría ser Matteo Berrettini, que ostenta ya un título en su haber sobre esta superficie cosechado en Stuttgart 2019 y que transmite buenas sensaciones cada vez que compite sobre hierba. Dos jóvenes tenistas que se adaptan bien a la hierba son Álex de Miñaur y Félix Auger-Aliassime, que podrían tener una buena oportunidad de explorar sus límites en este torneo, así como Hubert Hurkacz, cuyo tenis se amolda perfectamente a las exigencias del pasto.
Habrá que tener en cuenta más que nunca a tenistas ya experimentados que lo han hecho muy bien históricamente sobre hierba, como John Isner, Milos Raonic, Marin Cilic o incluso Grigor Dimitrov, así como a consumados especialistas entre los que se puede encontrar Daniel Evans. En las primeras rondas, cuando la hierba está húmeda, se pueden producir choques de algunos de los favoritos con hombres muy peligrosos sobre hierba, como Sam Querrey, Jan-Lennard Struff o Feliciano López, pero parece complicado que algún miembro del Big 3 encuentre una oposición real y fiable que ponga en aprietos su hegemonía en Wimbledon 2021.

