Ya forma parte de la historia del tenis las más de 4 horas de enorme y descomunal batalla entre Novak Djokovic y Rafa Nadal por un puesto en la finalísima del domingo en Roland Garros. El serbio pudo, en el enfrentamiento número 59 entre ellos, vencer por segunda vez a Nadal en la tierra batida de París e infligirle su tercera derrota en toda su historia en el Grand Slam francés. ¿Pero cuáles fueron las claves que decantaron la balanza en favor del serbio, teniendo en cuenta también el partido del año pasado con tan abrumador resultado para el español?
Reacción al 0-5 de Nadal en el primer set y espantando los fantasmas de 2020
Parecía casi un calco este partido con la final del año pasado. Rafa en aquella ocasión le endosó un 6-0 a Novak en el primer parcial. En este llevaba el mismo camino. Tras un inicio peleado, el español se había marchado con mucha facilidad en el marcador. La diferencia con respecto a 2020, es que Djokovic no se dejó ir y luchó, aunque sea por recuperar terreno, aunque fuera por entrar en el partido de cara al segundo set ya que el primero estaba casi imposible. Prueba de ello fue que le peleó incluso el primer set para acabar por 6-3 y empezó el segundo con una dinámica muy distinta, espantando los fantasmas del 2020.
La derecha cruzada de Djokovic
Uno de los grandes cambios en el partido para el serbio fue dejar de hacer tantas dejadas y empezar a apostar más por el juego de fondo. En particular, por las derechas abiertas, sacando a Rafa de la pista en su revés. Unos efectos en muchos casos endiablados los que consiguió Novak y ante los que Nadal no pudo responder con garantías en casi ningún momento. Dejaba mucha pista para que el serbio decidiera después el punto. Una auténtica mina ese golpe.
La volea fallida de Nadal con 4-3 en el desempate y el 'ace' de Djokovic con 5-4
El tercer set, dada la evolución que había tenido, se iba a decidir por pequeños detalles en la muerte súbita. Un set descomunal que llegaría a la hora y 38 minutos. Con 4-3 para Djokovic, y tras un enorme punto de ambos, Rafa tenía una volea de derecha certera con toda la pista libre pero que manda lejos de la línea de fondo. Su expresión lo decía todo, un fallo muy grave en esas instancias. Poco después y teniendo en cuenta lo que costaba ganar cada punto, una auténtica guerra, Djokovic conectaba un saque directo que le ponía con 6-4. El resto es historia ya que pudo cerrar a continuación y meterse el set en el bolsillo.
Muchos errores de Nadal con el revés
No fue el mejor día de Rafa con su revés. Muy desbordado por la derecha cruzada de Novak, sin demasiado acierto a la hora de buscar ganadores y bastantes errores incluso. La derecha tuvo tramos algo erráticos pero subió mucho el nivel, sin embargo el revés no hizo demasiado daño y fue claramente el punto más débil del despliegue tenístico de Nadal en las semis.
Inercia ganadora de Djokovic en el cuarto y mejora sustancial del saque
A pesar de ceder los dos primeros juegos del cuarto set, Djokovic se soltó con el saque que no le había funcionado demasiado bien. Y a partir de ahí empezó a cimentar la remontada de ese set para acabar endosándole a Nadal un 6-0 de parcial. La inercia ganadora del set anterior y ese chute de confianza y fe fueron claves para que el balcánico no se dejara ir y negara la remontada de Nadal.
Condiciones pesadas de la pista por jugarse de noche
El bote de la bola no favoreció tanto a Nadal como suele ser habitual al no estar ésta tan viva sin el sol y con la pista menos seca. Unas condiciones nocturnas que posibilitaron que el choque llegará a ser más casi de pista dura que de tierra.

