Debido al toque de queda existente en París, el partido de cuartos de final de Roland Garros que enfrentó a Novak Djokovic y a Matteo Berrettini se interrumpió a las 22:55 horas de este miércoles para que los espectadores que estaban en las gradas abandonaran la Philippe Chatrier. Esto no gustó a absolutamente a nadie que con abucheos y comentarios de todo tipo empezaron a criticar contra la organización del torneo: "Es inaceptable. Hemos pagado 500 euros por ver dos tercios de un partido", manifestó un espectador a la salida del estadio con sus tres hijos.
Críticas a la organización del torneo por los encuentros nocturnos

