El número uno del mundo Novak Djokovic vuelve a pisar unas semifinales de Roland Garros tras deshacerse no sin sufrimiento de otro italiano, el segundo consecutivo, Matteo Berrettini, por 6-3, 6-2, 6-7(5) y 7-5 en 3 horas y 28 minutos. Ardua batalla en las postrimerias tras dos primeros sets en los que el serbio estaba bordando el tenis. Berrettini sacó su orgullo y su increíble derecha para nivelar el duelo y poner en serios aprietos a Djokovic. De nuevo, tendremos un clasicazo Djokovic-Nadal en semis.
Segundo encuentro entre serbio e italiano tras el disputado en las ATP Finals hace un par de temporadas. Paliza en ese caso la que infligió el número uno del mundo. La cosa aquí era diametralmente opuesta. Berrettini salió a moder desde la primera bola, muy agresivo, sin complejos, cortando el ritmo a Novak, sabedor el italiano de que si quería ganar tenía que ser de esa manera, con ese libreto. No duraría mucho el arreón, Djokovic puso el temple al partido, puso consistencia de fondo y contraataque, facetas que domina a la perfección. En el tercer juego quebraba y no soltaría ya la ventaja. Muy serio, con mejores prestaciones en el servicio, resolutivo y decidido a por la victoria, a no sufrir lo que sufrió ante otro italiano como Musetti.
Larga, muy larga primera manga en cualquier caso. Matteo no estaba en cuartos por casualidad y se aferraba a sus opciones de revertir la situación. Pero este Djokovic era el Djokovic de las grandes citas, pétreo, sólido como la piedra y eso le acaba dando réditos más pronto que tarde. En más de 50 minutos, pero el de Belgrado se adjudicaba por 6-3 el primer set del último cuarto de final masculino de Roland Garros 2021.
La apisonadora serbia se iba a poner a toda máquina ya en la segunda manga. El italiano se mantenía voluntarioso pero sus esfuerzos se antojaban escasos e insuficientes ante el número uno del mundo. Hasta prácticamente el final del segundo set, Djokovic no acumularía ni un solo error no forzado, tremendo. Muy difícil así, a pesar de la agresividad del transalpino. Set mucho más cómodo para Novak que se impondría por 6-2 en casi la mitad de tiempo que en el primer parcial.
Pero qué largos pueden ser los partidos de Grand Slam al mejor de cinco sets. Un Berrettini muy mejorado en la tercea manga, con más carácter, más despeinado en su juego, más incisivo con la derecha que puede ser un auténtico cañón. Sin rupturas de saque, pero con Djokovic teniendo sus opciones. Con 4-4 tuvo bola de quiebre para 5-4 y saque, pero Berrettini, se agarró y el set acababa yéndose a la muerte súbita en la que el italiano acabó mucho mejor, con más descaro desbordando a Novak y poniendo el 7-6 con 7-5 el desempate. Se antojaba un partido nuevo.
Cuarto de set de parones y mucha tensión
La cuarta manga tendría de todo. En los inicios, y con el público encendido, Berrettini se soltaba y se soltaba para poner aún más dudas en la raqueta de Djokovic. El partido se movía en lo pasional, en los 'puñetazos' del italiano. Entonces vino el parón debido al desalojo de la pista central por el toque de queda de las 23.00 en París. Hasta 15 minutos de parón a lo que sumamos lo frío que se quedaba el ambiente. Berrettini sufría un duro revés con esa nueva situación. Sin embargo resistiría a Djokovic y alargaba el set hasta las postrimerias. Ahí, el chacal que es el serbio se mostraria en su mejor versión, ayudado también por un Matteo mucho más fallón y despistado. Tras un primer punto de partido perdido con una reacción volcánica de Novak amagando lanzar la raqueta a la grada y pegando una patada a una pancarta de publicidad del lateral, haría bueno el segundo para finiquitar un choque que se le puso muy tenso y complicado.

