Dentro de la criba absoluta que estamos viendo en el cuadro femenino de este Roland Garros 2021, hay algunas favoritas que sí están cumpliendo con los pronósticos previos. Algunas, incluso los están superando. No llegaba Sofia Kenin en las mejores condiciones a este segundo Grand Slam del curso, pero la estadounidense suma ya tres victorias y está en los octavos de final. Allí se encontrará a Mertens o Sakkari, pero antes toca escuchar a la actual Nº5 mundial analizando su momento de forma y su evolución mental.
Billete a octavos de final
“Al final del partido estaba muy feliz, fue un encuentro difícil. Tuve muchos altibajos, muchas emociones. Ahora estoy realmente feliz por cómo estoy jugando. Estar en la segunda semana de un Grand Slam es una sensación muy agradable y especial, todas estas emociones estaban en mi mente en la recta final. Por supuesto que me vienen muy buenos recuerdos del año pasado, pero no puedo vivir de eso, tengo que seguir adelante. Esos recuerdos siempre estarán conmigo, pero ahora necesito dejarlos a un lado, eso pertenece a 2020. Es momento de generar recuerdos nuevos”.
Bálsamo en París
“Antes de llegar a Roland Garros no estaba entrenando de la manera correcta, pero una vez me meto en pista todo cambia, es diferente. Intento tomarme los partidos con calma, ideando cada día un plan distinto, hablando con la gente para que pueda ayudarme. Peleo por cada pelota y me dejo todo en la cancha, si luego con eso no es suficiente, pues no es suficiente. Pero ahora quiero asegurarme de eso, de dejarme todo en la cancha”.
Nada de favoritismos
“Solamente pienso en ir partido a partido, no voy más allá. Estoy feliz, la situación es genial, no quiero adelantar acontecimientos. Trabajé muy duro estas últimas semanas y ahora todo está encajando, lo cual me hace muy feliz. Siento que siempre hay margen de mejora, por ejemplo, no creo que mi juego esté al mismo nivel de cuando gané el Open de Australia 2020. En cambio, si lo comparamos a cómo llevaba jugando toda esta temporada, siento que sí es un buen nivel de tenis. Estoy contenta, me da confianza, por fin vuelvo a ganar varios partidos seguidos”.
Ya no odia la tierra batida
“Las condiciones para mí están siendo buenas, no me gusta cuando la cancha está demasiado seca. Me gusta cuando está un poco húmeda, pero sin llegar a ponerse muy pesado. Ya me pasó el año pasado ante Samsonova, con unas condiciones tan pesadas que no me gustaron nada, ni siquiera sé cómo logré ganar ese partido. Ahora me gustan más, me encanta la pista, amo la arcilla, tengo incluso una mejor sensación que el año pasado, aunque el año pasado llegué a la final y ahora solo estoy en cuarta ronda. Pero siento que la arcilla realmente encaja conmigo, es una buena superficie para mí”.

