Terminó otra temporada y, como viene siendo habitual en años anteriores, Rafael Nadal volvió a levantar otro título de Grand Slam. En este 2020, lo hizo en Roland Garros en dos semanas espectaculares de tenis por su parte. A su lado, Carlos Moyà volvió a dejar claro que es uno de los mejores entrenadores del mundo y su aporte se puede ver casi semana a semana en el juego de Rafa. Nominado entre los mejores entrenadores del mundo por la ATP en los dos años anteriores, está por ver si Moyà logra recibir al fin esa distinción que le sitúa como mejor coach del año en el circuito ATP.
En una entrevista para Libertad Digital, Charly habla de su trabajo junto a Rafa Nadal en este año tan atípico como especial. En esa charla, destaca algo que todos pudimos apreciar y es el cambio que tuvo que realizar en su juego a la hora de competir en los torneos de pista dura indoor. Tan bien se aclimató y adaptó su juego que le compitió de tú a tú a rivales especialistas en este tipo de superficies y llegó a semifinales tanto en París como en Londres.
“A nivel general, intentamos adaptarnos a las superficies y condiciones que nos tocan en cada torneo”, comenta Moyà. “De hecho, si ves un partido suyo en el O2 Arena podrás comprobar las diferencias en su juego respecto a lo que pudo hacer en París. Por cómo es el tenis actual, ahora los puntos van muy rápido y apenas hay espacio para construir los puntos pero Nadal sí lo sigue haciendo y por eso es diferente a los demás. Tiene diferentes planes de juego según avanza el encuentro y sabe leer muy bien lo que tiene que hacer y lo sabe hacer en pleno partido, eso es lo que diferencia a los top de los demás”, añade el técnico.
Le preguntan a Moyá por la figura del psicólogo. En el mundo del tenis, en los últimos años se ha incorporado a los equipos de los tenistas una persona que ofrece apoyo psicológico y aunque hubo momentos donde aquello se vio de forma extraña, con el paso del tiempo se ha normalizado hasta el punto de ser alguien más dentro del círculo del jugador aunque Carlos asegura que Rafa no cuenta con esta figura dentro de su equipo. “Desde que yo estoy con él, nunca le he visto necesitar ese tipo de ayuda. Él es alguien que llevo eso de serie. Lo que hace en momentos de tensión no lo ha aprendido en ningún sitio ni se lo ha enseñado un psicólogo”, comenta.
La relación Moyà-Nadal, algo más que una relación entrenador-jugador
Desde que Rafa era pequeño, el balear siempre se mostró muy cercano a Moyá cuando este era tenista. Al ser de la misma tierra, pronto se hicieron amigos y con el paso de los años, esa amistad hizo que Nadal pensara en él como uno de sus técnicos. “Hay algo a destacar y es que yo no solo soy el entrenador de Rafa. Los dos tenemos una relación de amistad desde que él tenía solo 11 años. Conozco a toda su familia y su entorno y eso también hace que sufras un poco más durante los partidos, porque hay un extra más en este caso”, concluye Moyà.

