La figura de Rafael Nadal excede el deporte, habiéndose convertido en un ídolo de masas, un referente a nivel internacional que en España alcanza un estatus superior siendo percibido como uno de los mejores embajadores del país en todo el mundo y ejemplo de las virtudes que todo español querría poseer y que pocos son capaces de demostrar. Con la cautela habitual cuando se refiere a aspectos de la vida que van más allá del tenis, Rafa abordó en ElPais la situación económica, política y anímica que se vive a raíz de la crisis del coronavirus, mojándose mucho más de lo habitual y desvelando reflexiones muy interesantes a nivel social.
"Nadie podía esperarse esto, nos ha superado a todos. Considero que ha habido un error por parte de los dirigentes porque debían haber tenido acceso a la información que vaticinba algo así, para poder tomar medidas preventivas. Creo que todos debemos reconocer nuestros errores porque nos humaniza. A mí también me sobrepasó esto, estaba preparado para jugar Indian Wells sin pensar lo que se avecinaba", asegura el español que no quiere que se malinterpreten sus palabras. "Cualquir mensaje se politiza y hay gente que se siente atacada. Yo soy un ciudadano más, pago mis impuestos y tengo derecho a opinar", desvela un Nadal que hace unos días reivindicó que se dejara a los deportistas profesionales entrenar.
El balear se mostró muy preocupado durante toda la entrevista por las consecuencias económicas de esta pandemia mundial, que tendrá efectos devastadores en el turismo, un sector en el que el tenista está muy presente con iniciativas empresariales. Resulta curioso comprobar cómo Nadal reivindica la grandeza de España y su ciudadanía para salir de estos momentos críticos, y hace una reflexión profunda acerca de la naturaleza de los humanos. "Lo mejor que tiene el ser humano es su capacidad de adaptación y lo peor es la rapidez con que olvida las cosas. Ojalá esto fuera un aprendizaje, pero temo que todo se olvidará pronto y volveremos a quejarnos por tonterías. Solo valoramos las cosas importantes, como la salud, la familia o poder comer cada día, cuando carecemos de ello, reivindicó.
"El Estado de bienestar que tenemos en España funciona y debemos protegerlo más que nunca ante la crisis que se avecina. Todos tenemos que ser solidarios, reinventarnos y proyectar confianza hacia el exterior porque si no, vamos a sufrir muchísimo", declaró Rafa, que volvió a reivindicar su deseo de poder abrazar a los suyos de nuevo, así como la implicación de los deportistas que han colaborado en la iniciativa #NuestraMejorVictoria. Además, cuestionado a nivel deportivo por sus previsiones, el de Manacor expresó su pesimismo. "No creo que vuelva a las pistas en 2020, desgraciadamente. Ahora mismo ya firmo que se dispute el Open de Australia 2021, es lo que me preocupa en estos momentos. Veo el 2020 prácticamente perdido", sentenció un Rafael Nadal cuyas palabras tendrán una gran resonancia.

