Tras un gran triunfo hace unos días ante la australiana Ajla Tomljanovic, Garbiñe Muguruza tenía ante sí el reto de confirmar las buenas sensaciones y seguir pisando firme en este Open de Australia 2020. La tenista hispano-venezolana sólo tuvo algunas dudas durante el segundo parcial en ese partido, pero tras superar algunas dificultades, fue creciendo en el encuentro hasta el punto de demostrar que en los Grand Slams es donde más peligrosa se convierte Muguruza.
En tercera ronda, su rival era la ucraniana Elina Svitolina, una jugadora con talento y calidad y que lleva muchísimos años en la élite del tenis femenino, lo que podría traducirse en un partido muy igualado con alternancias entre ambas tenistas. Sin embargo, en un torneo de este calibre y con pocos partidos de ritmo competitivo nada pueder darse por hecho, y menos aún en un deporte como el tenis, si bien la tenista española confirmó su superioridad sobre la pista desde el primer momento y no dio opción alguna a su rival
Desde el primer momento, Muguruza salió decidida a por la victoria e impuso su habitual tenis agresivo en una versión que Svitolina no pudo contener. Tanto es así que la ex número uno del mundo fue ganando su servicio con comodidad y, además, sólo permitió que su rival se anotara un juego con el saque, pues encadenó dos 'breaks' consecutivos para situarse con un contundente 4-1 a su favor.
El primer parcial parecía prácticamente sin historia y, por si había alguna duda, Garbiñe se encargó de confirmarlo. Aprovechando los errores de su rival y maximizando su derecha y su revés, la jugadora española volvió a sumar dos juegos consecutivos, uno con su servicio y otro desde el resto, para llevarse la victoria en el primer parcial por 6-1 y dar un paso más hacia los octavos de final de este Open de Australia, donde la española tiene muchas ilusiones depositadas.
La diferencia entre ambas jugadoras era tan grande que el guión del partido no varió en ningún momento. Es más, se repitió la historia del primer parcial. Garbiñe Muguruza logró romper el servicio de su rival en el tercer juego de la segunda manga y consolidó la rotura con su saque, estableciendo un 3-1 que presagiaba otro triunfo contundente en el segundo set.
Elina Svitolina logró resistir y se apuntó el juego posterior para poner un 3-2 que le daba aún un poco más de opciones para poder estar de lleno en el partido. Sin embargo, este triunfo de la ucraniana fue un mero espejismo, porque Muguruza no cedió un ápice y no sólo volvió a imponerse con su servicio, sino que fue capaz de lograr una nueva rotura, que unido a su infranqueable saque, propiciaron que Garbiñe se llevara la segunda manga y el partido por 6-2, lo que le permite alcanzar los octavos de final del torneo australiano. Su próxima rival saldrá del duelo entre la holandesa Kiki Bertens y la kazaja Zarina Diyas.

