Merece la pena analizar lo ocurrido entre las más jóvenes promesas del tenis mundial con el fin de autoconvencerse de que el futuro puede ser esplendoroso. Al menos, eso puede intuirse a tenor de las prestaciones durante toda la temporada de Holger Vitus Nodskov Rune y de Diane Parry. Los flamantes campeones del torneo que se celebra en Chengdu y que reúne a los ocho mejores tenistas juniors de la temporada, tanto chicos como chicas, ponen de manifiesto un tremendo potencial aún por desarrollar pero del que ya han ofrecido suculentos bocados en este 2019. Ambos han ido combinanado su frenética actividad junior con esporádicas y prometedoras apariciones en el circuito profesional. Procedemos a conocer algo más de su tenis.
El caso de Holger Vitus Nodskov Rune es más que ilusionante. Tan solo tiene 17 años y ha conseguido cuajar una temporada impresionante, con el título de Roland Garros como resultado más destacable. En la final del torneo celebrado en Chengdu la pasada semana se impuso a Harold Mayot por 7-6 (3) 4-6 6-2 y poner de manifiesto que se encuentra en el camino adecuado para dotar a Dinamarca de un campeón en el futuro. "Es muy importante para mí ganar este tipo de partidos, en los que debes manejar muy bien los nervios, aceptar los momentos malos y permanecer concentrado. Hay muchos jugadores en el top-20 del mundo que tienen talento de sobra para ganar Grand Slams, pero no lo consiguen por la mentalidad. Yo quiero alcanzar la excelencia en el aspecto mental", señalaba el danés al término de su encuentro.

Rune ya sabe lo que es ganar partidos en el ATP Challenger Tour, habiéndolo conseguido en Blois y Amersfoort. Sus grandes éxitos han llegado en tierra batida, pero la continuidad durante todo el año a nivel junior y el hecho de haber cerrado el año con el título en el Masters Chengdu 2019 ponen de manifiesto que puede ser un jugador competitivo en todo contexto. "Estoy dispuesto a aceptar el sacrificio que conlleva trabajar mucho y centrarme en el plano mental para marcar diferencias ahí. Antes del partido estaba muy nervioso porque recibí muchos mensajes de gente que me recordaba la posibilidad de terminar el año como número 1 junior, pero el hecho de saber gestionarlos me hace ver que estoy en el buen camino", declaró en la web de la ITF.
Por su parte, Diane Parry se ha quitado la espinita de no haber salido campeona este año en ningún Grand Slam junior, pero su repercusión mediática ha sido notable. Con el título en el Masters Chengdu 2019 y la finalización de la temporada como número 1 del mundo junior, pone de manifiesto el tremendo potencial que se le intuyó en varios torneos profesionales a lo largo de la temporada. Y es que las apariciones de la jugadora francesa en estos eventos ha sido recurrente y alcanzó la cresta de la ola con su triunfo en primera ronda de Roland Garros contra Vera Lapko. A sus 17 años, puede presumir de haber sido semifinalista en el ITF W25 Montpellier y octavofinalista en el ITF W80 Biarritz.

"Estoy increíblemente feliz de esta victoria, haber ganado el torneo es genial y supone la mejor despedida posible de los juniors", señaló una Parry que después de ganar en la final a Daria Snigur por 6-3 6-1 confirmó que no postergará más el salto definitivo al circuito profesional. "Asumo que quizá no gane muchos partidos al principio, pero ha llegado el momento de jugar solo torneos profesionales", señaló la gran joya de una generación en el tenis galo muy interesante, con otros nombres de gran potencial como Clara Burel, Elsa Jacquemont, Valentin Royer o el ya citado anterioremente Harold Mayot. "Somos una generación muchísimas posibilidades de futuro, veo a este grupo teniendo un notable impacto en el tenis mundial dentro de un tiempo", comentó para la web de lTF una tenista de la que se espera mucho de cara al 2020. Holger Vitus Nodskov y Diane Parry han cerrado un ciclo y están dispuestos a dar continuidad a su gran estado de forma en la próxima temporada.

