Después de tumbar a Anisimova, la única francesa que sigue viva en París analizó cómo ha incorporado a su tenis la carta de restar muchas veces a dos manos.
La joven tenista francesa ha hecho un cambio sustancial, restando con revés a dos manos y alternando en un caos ordenado durante el punto el golpeo a una o dos manos.
Después de tumbar a Anisimova, la única francesa que sigue viva en París analizó cómo ha incorporado a su tenis la carta de restar muchas veces a dos manos.
La joven tenista francesa ha hecho un cambio sustancial, restando con revés a dos manos y alternando en un caos ordenado durante el punto el golpeo a una o dos manos.