Sumido en una profunda crisis de juego y de resultados en estos últimos meses. Así está Fabio Fognini en este aciago 2019 para sus intereses, en el que tan solo su título en el Masters 1000 de Montecarlo es de lo poco salvable del jugador nacido en San Remo esta temporada. Fabio suele alternar la brillantez con el ostracismo, pero esta temporada ni siquiera al albur de la tierra batida ha logrado sacar su mejor tenis. Acostumbrado a llegar a rondas finales en torneos de categoría ATP 250 o ATP 500, Fognini busca estas semanas volver a su hábitat natural, poniendo fin a esta mala racha que está atravesando.
Tras un atisbo de reacción en Montecarlo, el tenista italiano tuvo que verse obligado a bajarse de los torneos de Barcelona y Estoril por unas molestias físicas que aparecieron durante Montecarlo. Reaparecía en el Mutua Madrid Open, donde cayó en octavos de final ante el austríaco Dominic Thiem. Una semana más tarde cosechó el mismo resultado en Roma, cayendo ante Stefanos Tsitsipas, mientras que en Roland Garros sucumbió en cuarta ronda ante Alexander Zverev. A sabiendas de que necesitaba un cambio y quizás un descanso, no disputó ningún torneo de gira de hierba, llegando a Wimbledon sin apenas rodaje y cayendo en tercera ronda ante Tennys Sandgren. Ahora con el objetivo de afinar su puesta a punto de cara a los próximos meses, Fognini necesita ganar confianza, y partiendo como primer cabeza de serie en Umag es exigible que llegue como mínimo a la gran final.
Ayer el tenista italiano comparecía ante los medios de comunicación en rueda de prensa para analizar cuáles son sus sensaciones antes de debutar en el torneo croata, donde se medirá al ganador del duelo que enfrentará al ganador del duelo italiano que enfrentará a Stefano Travaglia y a Thomas Fabbiano: "Estoy aquí en Umag porque necesito acumular partidos e ir cogiendo fuerzas para las siguientes semanas. Necesito jugar antes de llegar a la gira de pista dura, porque creo que soy un tenista que cuando decide descansar sufre mucho a la hora de ir cogiendo forma".
Estas próximas temporadas son un tanto dificultosas para los jugadores, y es que pasar de hierba a tierra batida, para luego pasarse a pista dura es muy complicado: "Estoy muy feliz de poder estar aquí con mi familia y pasar tiempo con ellos antes de viajar hacia Estados Unidos. Umag es como si fuera un torneo medio italiano, por la proximidad que existe y por la gran cantidad de aficionados italianos que están de vacaciones por estas tierras", manifestó el jugador italiano que actualmente se encuentra situado en el puesto número nueve del ránking ATP.

