En el mar de irregularidad en el que están sumidas las mejores jugadoras del mundo, Simona Halep parece ser la excepción que confirma la regla. Tuvo un inicio un tanto titubeante de temporada pero pronto volvió a ser esa jugadora sólida y sin fisuras, que pierde muy pocos partidos y cuando lo hace es contra jugadoras de su nivel o mejor. Era sin duda la jugadora a batir en tierra batida, pero la irrupción de jugadoras como Ashleigh Barty provocó que la jugadora rumana tuviera que intentar el asalto a otro Grand Slam diferente a Roland Garros. Lo que nadie se esperaba es que ese torneo "major" iba a ser Wimbledon, un torneo donde estadísticamente no ha cosechado buenos resultados y hoy contra todo pronóstico derrotó de manera contundente a Serena Williams por 6-2 y 6-2 en 56 minutoss de juego.
En esta gira de hierba, la ex número uno del mundo solo disputó el torneo de Eastbourne, donde tan solo pudo conseguir dos victorias, cediendo en cuartos de final ante la alemana Angelique Kerber, dejando de manifiesto una vez más que no venía a Wimbledon con las expectativas tan altas, pero Simona es mucha Simona. A lo largo de este torneo, Halep mostró su versión más fiable y sólida sobre la pista contra una Serena que se vio desguarnecida al no estar acertada con el servicio.
Cuando una jugadora ostenta un arma clave en su juego y ese arma no funciona o se ve contrarrestada por el juego de la rival, no hay muchas opciones de vencer. Es lo que le ocurrió a la estadounidense Serena Williams, jugadora atacante por naturaleza y que requiere un alto porcentaje de primeros servicios para poder caminar hacia delante y jugar incisiva. No tuvo el comienzo de partido soñado ni mucho menos, cediendo su saque en dos ocasiones de manera consecutiva y poniéndose en algo menos de 20 minutos con 4-0 por debajo en el marcador. Ya con esa brecha en el marcador, nada pudo hacer la menor de las Williams que se veía nuevamente con set abajo en una final de Grand Slam.
Lejos de cambiar un poco la dinámica del encuentro, todo siguió igual. Serena se encontró con un muro inexpugnable en Simona Halep, que restó a las mil maravillas y recluyó a la norteamericana al fondo de pista, donde es muy vulnerable. La rumana manejó el encuentro a su antojo y no tuvo ningún problema para desarrollar todo su arsenal de golpes e ir desgastando poco a poco a Serena que nuevamente tendrá que esperar en otra ocasión para poder igualar los 24 Grand Slams de Margaret Court. Con este triunfo, Halep suma su segundo Grand Slam como profesional, tras el Roland Garros conseguido hace un año.

