Por décima vez en la historia del Gerry Weber Open, el público local escuchó esas tres palabras que tantos nos suenan: Roger Federer, campeón. El suizo logró sumar en Halle su 32ª victoria de esta temporada (igualando en la cabeza con Rafa Nadal) y así levantar su tercer trofeo del calendario, desempatando con unos cuantos jugadores al mismo tiempo. Un día feliz en la oficina que dejó otro dato espectacular en la cuenta del genio de Basilea, quien además será segundo cabeza de serie en Wimbledon, aunque a esto último no quiso darle mucha importancia.
“Es increíble el hecho de ganar mi décimo título en un torneo como éste. Ahora me acuerdo de los partidos de segunda ronda ante Tsonga, o el de cuartos de final contra Bautista, ambos fueron especialmente duros. Esto significa un momento muy especial para mí, también en mi carrera, es la primera vez que gano un mismo torneo en diez ocasiones”, subrayó el actual número 3 mundial.
“Es una estadística increíble, jamás pensé en la idea de ganar diez veces un mismo torneo, no te puedo decir la razón, simplemente era una sensación que nunca tuve en mente. Ahora mismo no podría estar más feliz, me estoy divirtiendo mucho, a partir de mañana quiero descansar y empezar a pensar en el próximo desafío. Tengo una edad interesante para probarme y para ver si puedo seguir o no jugando entre 5-6 partidos en una misma semana y luego seguir ofreciendo mi mejor tenis el domingo”, destacó el helvético.
Sobre la final, mucha igualdad al principio y un desequilibrio notable a partir del segundo set. “Pienso que David (Goffin) fue mejor jugador que yo durante los diez primeros juegos del partido. Luego yo desplegué un gran juego en el tiebreak, fui capaz de llevarme esa ventaja al segundo set y empezar a gobernar la final. Eso me relajó mucho, disminuyeron mis nervios, justo en el mismo instante en el que David descendió mucho su nivel hasta ese momento”, repasa con detalle.

Sin embargo, la noticia que todo el mundo comentó fue la que situaba a Roger como el segundo cabeza de serie en el próximo torneo de Wimbledon, adelantando a Rafa Nadal y evitando un posible cruce con Novak Djokovic en semifinales. Es decir, exactamente igual que el año pasado, aunque en 2018 cedió ante un imperial Kevin Anderson en los cuartos de final. Sobre esto, no quiso el de Basilea hacer mucho hincapié.
“Sinceramente, no representa una diferencia demasiado grande para mí. ¿Evitar a Novak Djokovic en semifinales? Ok, está bien, sigue siendo lo mismo. Lo que sí me permite es planificar todo de una mejor manera. Cada vez que he ganado el título en Halle, luego he jugado también muy bien en Wimbledon. Obviamente, ganar aquí no te garantiza nada dentro de una semana, pero después de tanto tiempo en el tour uno ya sabe lo que necesita para ser competitivo. Y lo más importante, sé que esta vez sí estoy libre de lesiones”, concluyó.

