En un deporte tan individual como el tenis, que el entrenador haya vivido y experimentado situaciones similares a las de su jugador tiene un papel básico a la hora de implantar métodos y motivar al tenista en el día a día. El jugador busca quien le haga progresar hacia lugares que otros antes conocieron, que disponen de los conocimientos y las experiencias necesarias para llegar hasta allí, como está siendo el caso de José, el 'Chucho' Acasuso, con su compatriota Guido Pella.
En una reciente entrevista con ATPWorldTour.com, Acasuso comparte cómo intenta inculcar razones y emparejar situaciones competitivas semejantes para que el propio Pella pueda gestionarlas de manera más equilibrada y preparada. Entre medias, el argentino narra cómo han enfocado la relación profesional desde lo tenístico en intentar hacer de Guido un jugador mucho más resolutivo, una faceta del juego que seguramente Pella necesitara mejorar para rendir en todo tipo de superficies.
"Para poder mejorar el ranking de Guido que era lo que él buscaba, tenía que ser más regular, tener un mayor número de semanas seguidas a buen nivel, y para eso teníamos que trabajar", reflexiona Acasuso. "Él es un jugador que defiende muy bien y cubre muy bien la pista, pero le faltaba un mejor juego ofensivo, esas fueron las cosas que yo le subrayé. Y ahora es mucho más agresivo, desde entonces intento que vaya a cerrar los puntos a la red, que vaya para adelante, que le pegue duro a la pelota. Lo está haciendo muy bien y tuvo una muy buena gira de Sudamérica, ganó su primer título, el cual le dio mucha confianza. Ojalá pueda seguir por este mismo camino."
"A VECES LOS JUGADORES SIENTEN QUE DETERMINADAS CUESTIONES SÓLO LES PASAN A ELLOS"
Como el día a día del tenis fluctúa con mucha continuidad entre la victoria y la derrota, es fundamental trabajar el estado de ánimo y salir a flote, ayudando con ejemplos en primera persona. "Siempre trato de ponerme en su lugar y de compartir las sensaciones que yo tuve como jugador. Eso es bueno a veces para los jugadores porque sienten que determinadas cuestiones sólo les pasa a ellos; trato de decirle que a mí también me pasaba, yo entraba nervioso a la cancha, me daba miedo, no jugaba en el nivel que quería. Cuando eres jugador es bueno escuchar eso del entrenador para que sepa que no solo le pasa a él."
Sorprendentemente o no, Acasuso reconoce y descubre que Pella no es un apasionado del tenis, como tampoco lo era él, una condición que han de valorar y manejar desde otro prisma. "Guido también es una persona que no es apasionada del tenis. Yo trato de decirle que este es su trabajo, que mucha gente hace lo que no le gusta, o que hay trabajos en los que hay cosas que te gustan y cosas que no. Pero en esos momentos que no tiene muchas ganas de jugar o de viajar, tiene que hacer las cosas lo mejor posible. También intento crear buen ambiente no solo dentro de la cancha sino fuera de ella para que Guido esté contento, tranquilo y tenga ganas cuando llegue la hora de entrenar o competir; para que esté con la cabeza lo más limpia posible."
"Yo nunca amé el tenis. Yo terminé jugándolo por accidente, entre comillas. Y como no me gustaba estudiar o ir al colegio, aproveché que tenía las condiciones para jugar. Pero no fui criado para ser número 1 del mundo o para ganar Roland Garros. Eso sí, trataba de hacerlo lo más profesional posible porque era mi trabajo. Pero no me salía natural como les sale a otros de entrar a la pista y disfrutar el entrenamiento. Me costaba. La competición es lo que más nos gusta. De hecho, eso es lo que más extraño del tenis. Cuando juego con amigos, a lo que sea, quiero ganar porque soy competitivo. Con Guido me pongo muy nervioso cuando él juega. Estoy viviendo la competición desde otro lado y es una bonita sensación."

