En muchas ocasiones hemos visto a los tenistas darse la vuelta o girarse antes de que un punto terminase cuando el rival no gopeaba bien la pelota. Eso a veces tiene sus riesgos, sobre todo si es un día de tanto viento como el que hacía durante el encuentro entre Feliciano López y Denis Istomin. El viento le jugó una mala pasada al español que tras construir bien el punto, pensó que todo estaba hecho y se dirigió hacia su lado de la pista para jugar el siguiente punto cuando descubrió que la pelota botaba dentro de su campo y le era imposible devolverla. Casi no se lo podía creer.
¡Feliciano no se lo podía creer! El punto más surrealista

