Una vez más, el circuito femenino ha demostrado que lo imposible de pronosticar lo que puede pasar a lo largo de un torneo de quince días de duración. El Open de Australia 2019 llega a su jornada de semifinales con cuatro perfiles completamente diferente, alguno de ellos impensable a estas alturas. Petra Kvitova, que no llegaba tan lejos desde hace cinco temporadas. Danielle Collins, quien ganaba su primer partido oficial hace diez meses. Karolina Pliskova, tras levantarla a Serena Williams cuatro bolas de partidos. Y por último, Naomi Osaka, la única que llegó hasta donde su ranking decía que tenía que llegar. Baile de nombres y opciones en unas semifinales que prometen emociones y buen tenis.
Petra Kvitova vs. Danielle Collins
Una clásica y una desconocida comparten tablero en esta primera semifinal del Open de Australia. Desde luego, hacía tiempo que no veíamos a la checa rendir a este nivel en Grand Slam, cerca de un lustro, y ya no hablo solo de resultados. Desde el día uno, Petra ja ido apartando a sus rivales con mano de hierro y sacando a relucir el poderío de las grandes tardes. Imparable. Algo más de tiempo en pista ha pasado la estadounidense durante su estancia en Melbourne, aunque su historia ha ganado más peso por sus éxitos previos al concurso actual.
¿De qué éxitos me está hablando este tío? Exacto, de ninguno. Collins llegó al cuadro sin saber lo que era ganar un partido en Grand Slam, de hecho hace apenas diez meses lograba su primer triunfo oficial en el calendario WTA. Una explosión tardía que a los 25 años empieza a tomar forma entre la élite. De Kvitova ya conocemos su historia, un talento herido a punta de navaja que llegamos a pensar que se apagaba para siempre. Pero volvió, vaya si volvió. La experiencia estará de un lado, la ausencia de presión en la otra esquina, mientras que una gigantesca oportunidad concurrirá en mitad de la cancha, un billete vestido de premio exquisito para quien logre imponer antes sus tiros desde el fondo de la pista. Llegados a este punto, lo lógico sería apostar por la de Bilovec pero, por esa regla de tres, Danielle debería estar eliminada desde hace ya unos cuantos días. ¿Por qué no iba a dar un paso más?

Lo mejor de todo es que se vieron las caras hace dos semanas, es decir, que tienen todavía ese recuerdo fresco de cómo funcionan dentro de la acción. Fue en Brisbane, en primera ronda, donde Kvitova sufrió la gota gorda para remontar 6-7, 7-6 y 6-3. Esa significaba la primera derrota del curso para Collins. La primera de Petra llegaría una ronda después ante Kontaveit. Y desde ahí, diez triunfos consecutivos con título en Sydney incluido. El momento de forma de la checa es una salvajada, dominando con una precisión clínica y tomando el riesgo justo para impedir cualquier sublevación desde el frente contrario. Mañana, con una final de Grand Slam en juego, es la hora de subrayar todo este buen trabajo.
Naomi Osaka vs. Karolina Pliskova
Bien podría ser esto una final, de cualquier torneo, pero nos conformaremos con verlo en una semifinal. Si el objetivo de cada Grand Slam es que las mejores jugadoras lleguen a instancias finales, aquí desde luego se ha cumplido. Hemos visto a otra repartir justicia con una autoridad que ya no debería sorprender, ya que hablamos de dos top10 que opositan a ser número 1 del mundo en algún momento de esta temporada. La checa ya lo fue en 2017 y la japonesa se encuentre en la cima virtual en estos momentos. Lo cierto es que Australia no suele mentir, quien lo hace bien aquí, luego suele tener continuidad durante el curso. No será la última vez que les veamos pelear por los grandes trofeos.
La japonesa, última campeona de Grand Slam, acumula ya doce triunfos seguidos en la categoría, el mejor discurso para quien pensó (y con razón) que tras el éxito del US Open ahora vendrían tiempos difíciles. No solo no llegaron, sino que Naomi no ha bajado de semifinales en todos los torneos que ha disputado desde entonces. Su tenis ha seguido madurando, mejorando y apuntando a lo que podría llegar a ser una pequeña Serena en potencia. Una dominadora en ciernes que se enfrenta a la mujer que, precisamente, viene de tumbar a la norteamericana. Cuatro bolas de partido salvó una Pliskova que, junto a Conchita, también está mostrando una cara distinta, más completa y más determinante en momentos clave. Sería de justicia que, en una época donde muchas mujeres prueban por primera vez lo que es levantar un major, la checa debería ocupar la primera posición en esa lista de espera.

Tras ganar a Serena, la de Louny puede llegar tranquilo, pensando que quizá ya no encontrará un desafío más exigente. Se equivoca, mañana se puede topar con uno de idéntica dificultad. Tres antecedentes entre ellas con 2-1 a favor de Pliskova. Canadá 2017, ganó Karolina. Indian Wells 2018, ganó Naomi. El desempate lo echaron el año pasado en la final de Tokyo, en casa de la nipona, aunque con triunfo europeo. Cuatro meses después puede llegar la venganza, o no. Lo que está claro es que la que gane este duelo se quedará a un solo paso de hacer un sabroso doblete: Grand Slam + número 1 del muno..
¿Qué final tenéis en la cabeza? ¿Quién terminará el torneo como número 1? ¿Os atrevéis con una campeona?

