Maria Sharapova sigue teniendo sobre sí la atención de todo el mundo del tenis, expectante ante la posibilidad de que la rusa recupere su mejor tenis. Parece camino de ello a tenor de su actuación en la segunda ronda del Open de Australia 2019, donde se impuso con autoridad por 6-2 6-1 a la sueca Rebecca Peterson. No tuvo argumentos su rival para contrarrestar el tenis incisivo de la siberiana, cuya siguiente rival en el torneo australiano será Caroline Wozniacki, en lo que será una dura prueba de fuego para ambas.
Sharapova mete miedo

