2019 será una temporada de cambios en los formatos competitivos de dos de los cuatro Grand Slam. Australia y Wimbledon han decidido seguir la estela del US Open y de la extinta Copa Davis, introduciendo una muerte súbita, que, además, se diferencia de la de los demás grandes. Wimbledon tendrá tiebreak en el 12-12 del quinto set, el US Open un tie break con 6-6 y Australia un supertiebreak, al que llegue a diez puntos, en el 6-6, tres formatos que los jugadores irán experimentando con el pasar de la temporada. Con Australia a la vuelta de la esquina, ya hay varios testimonios de jugadores que opinan sobre la medida.
En concreto Kevin Anderson, Karen Khachanov y Alexander Zverev, tres top-15, han compartido su opinión sobre las novedades. El sudafricano, desde Abu Dhabi, se expresaba así sobre el cambio en el major australiano. "Es un poco extraño, y a la vez interesante. Cada Grand Slam es diferente. Estoy seguro de que Roland Garros lo cambiará en algún momento. Y será interesante ver cómo es el proceso en los próximos años. Solo están tratando de ser únicos, de diferenciarse a su manera en el quinto set, pero no creo que vaya a haber una gran diferencia. Al final se están dando cuenta de que el hecho de tener un quinto set con diferencia de dos juegos no es la situación ideal y parece que simplemente intentan ser un poco diferentes. Ya sea a 10 o a 7 puntos, no creo que haya ninguna diferencia. Creo que un desempate normal hubiera estado bien, pero es interesante también en 10. Creo que sigue siendo un buen paso adelante para reducir los cinco sets tan largos".
Zverev: "No fuimos consultados en absoluto. No creo que se haya pedido a ningún jugador su opinión"
Khachanov opina algo parecido, pues no ve demasiadas diferencias. "Es un poco diferente, tal vez podrían negociar y establecer una regla para todos los torneos, pero por otro lado hay una pequeña diferencia entre todos, así que tenemos que tratar de ajustarnos cómo jugar. No sé si es más fácil o más difícil porque al final juegas con un oponente, no juegas solo en la cancha. Él tiene las mismas condiciones, las mismas reglas, es lo mismo para ambos, no importa si es hasta siete o hasta 10 o hasta cinco, será lo mismo".
En otro sentido y desde otro enfoque, Alexander Zverev no aboga por el cambio. Además, ha mostrado descontento y queja por no haber sido consultados a la hora de tomar la decisión, una postura que no concuerda con lo manifestado por Craig Tiley, director del Open de Australia. El máximo mandatario del torneo lo comunicaba así en su momento. "Les preguntamos a los jugadores, tanto del pasado como del presente, a comentaristas, agentes y analistas de televisión si querían jugar un tie break en el set final o no".
Para Zverev no ha sido así. "No fuimos consultados en absoluto. No creo que se haya pedido a ningún jugador su opinión, a decir verdad. No me gusta demasiado el cambio porque creo que tiene algo especial cuando vas 12-10 en el quinto set. Realmente disfruté ese tipo de situaciones, disfruto ese tipo de partidos, a pesar de que son físicamente difíciles. Estas son las cosas por las que jugamos, y ahora, en todos los Grand Slam, excepto en Roland Garros, hay un desempate. Y no estoy a favor".

