El tiempo pone a cada uno en su lugar y, en este caso, está a punto de poner a Kei Nishikori donde se merece. El japonés superó en dos mangas a Richard Gasquet (7-6, 6-1) para colarse en su tercera final del ATP 500 de Tokyo. Allí chocará con Daniil Medvedev con el sueño de lograr su primer título oficial desde febrero 2016, un trofeo que le deje a las puertas del top10.
Nishikori, cada vez más cerca

