La mejoría de Andy Murray sobre pista es clara. Dos partidos luchados pero con muchísima diferencia entre ambos. El primero lo basó para poder realizar una toma de contacto y finalizar con sensaciones positivas. Por lo tanto, ante Kyle Edmund, intentó implementar más cosas en su juego.
"El encuentro de segunda ronda fue mucho mejor mirando únicamente la manera con la que lo jugué. En el primer partido, me basé prácticamente todo el partido defendiendo, estaba jugando muy atrás de la línea de fondo y realmente esa no es la manera con la que quiero jugar para seguir adelante en las próximas rondas", explicó el tenista de Dunblane en unas declaraciones recogidas por la página web oficial de la ATP.
En Eastbourne ya se habían visto las caras durante esta campaña y Kyle ya había salido con el triunfo. Por lo tanto, Andy y sus técnicos habían preparado con entusiasmo este envite. "Hablé bastante con mi entrenador que quería ser bastante más agresivo tras el choque de primera ronda. Ante Edmund, sin fijarnos en el resultado, hemos podido dictar más puntos que el día pasado", añadió el tenista que lideró el ránking ATP.
"Traté de usar más mi golpe de derecha, estar dentro de la línea de fondo y conseguí ser más ofensivo. Además, lo hice en algunos momentos importantes del tercer parcial. Por lo tanto, esta situación me llenó de felicidad para poder continuar hacia delante", dijo el hombre que deberá de acudir hoy de nuevo a la pista central de Washington.
Se deberá enfrentar al rumano Marius Copil que eliminó al cabeza de serie No.14 Jeremy Chardy. El juego agresivo del rumano querrá frenar a un Andy que llega con casi cinco horas en sus piernas. Aun así se conocen ya que en el 2017 se vieron las caras en el Masters 1000 de Madrid y el que entonces era No.1 del mundo, ganó en sets corridos.

