Medio año fuera de las pistas fue un auténtico mundo para él mismo y para los espectadores que aman el tenis. El japonés Kei Nishikori fue una víctima ilustre más de las lesiones en 2017 y en este 2018 el nipón ha ido carburando poco a poco, mostrando a cada torneo que pasaba trazas de todo el potencial que atesora en su raqueta. En Washington D.C. comienza su andadura por la gira norteamericana de cemento, esa que tan buenos recuerdos le trae y donde ha brillado con fuerza años atrás. Avisa a los medios de que su mejor versión está cerca de volver.
"Me encuentro genial de nuevo. Me tomé un par de días libres después de Wimbledon y me puse enseguida a entrenar. Quiero mantener una intensidad alta de trabajo. Desde que llegué a la final de Montecarlo he ido adquiriendo confianza", reconoce el japonés a los medios presentes en la capital de Estados Unidos, como recoge Ubitennis. Precisamente, fue en Montecarlo donde Nishikori comenzó a carburar tras un arranque de curso tímido y ciertamente dubitativo. El resto de la gira de tierra se saldó con muy buenos resultados haciendo cuartos en Roma y octavos en París. La transición a la hierba no comenzó bien pero en Wimbledon demostró la mejoría inexorable que profesaba logrando su mejor resultado en la Catedral, los cuartos de final. Ahora en cemento quiere dar el golpe definitivo sobre la mesa con el que se vuelva a posicionar como una de las mejores raquetas del planeta.
"Siento que soy un jugador duro otra vez. Mi muñeca se encuentra perfectamente ahora mismo. Quiero volver a meterme entre los diez mejores del mundo. A partir de ahora, es mi principal objetivo y motivación", avisa el tenista de Shimane.
Palabras que sin duda habrá que tomarse muy en cuenta de cara no solo a su participación en Washington sino también en los Masters 1000 enfocados a preparar el último Grand Slam del año en el US Open. Eso sí, de entrada en el D.C. tendrá posiblemente una dura afrenta ante el suizo Stan Wawrinka, siempre y cuando el de Lausana derrote al local Donald Young. Será su séptima participación en el certamen de la capital de Estados Unidos donde salió campeón en 2015 batiendo a John Isner. Su última aparición, el año pasado, se saldó con una derrota en semis ante Alexander Zverev.

En estos momentos ocupa la 20ª posición en el ranking, si bien de aquí a final de año no defiende ni un solo punto, ya que en 2017 cesó su participación en el circuito ATP en el Masters 1000 de Canadá tras ceder en primera ronda.
Nishikori lleva mucho tiempo siendo el emblema del tenis de un país que no quiere vivir solo de la gloria de un hombre. Una interesante hornada de raquetas van apareciendo bajo su cobijo. La última en sonar con fuerza es la de Yosuke Watanuki, que a sus 20 años ocupa la posición 287 del mundo y viene en busca de su primera victoria en un cuadro final ATP tras pasar la fase previa.
"Él es uno de los mayores talentos del tenis de Japón", asegura Nishikori. Tiene una magnífica derecha, incluso yo diría que mejor que la mía. Espero que lo haga muy bien y es que está jugando lo suficientemente bien como para estar entre los 100 mejores. Ojalá pegue un gran salto este verano", desea la mejor raqueta japonesa de la historia.

