Hay momentos en la vida en los que el fin justifica los medios. Andy Murray es consciente de que se encuentra en una situación en la que lo único que necesita es ganar partidos y recuperar ritmo competitivo y confianza. Nadie espera que el de Dunblane despliegue su mejor tenis y experimente un retorno milagroso a la élite pero sí se le debe exigir algo de lo que hizo gala en su partido de primera ronda en el ATP 500 Washington 2018: coraje, garra y amor por este deporte. Andy derrocha honradez y espíritu competitivo allá donde va y este proceso de recuperación no hará otra cosa sino que se valore más toda su carrera deportiva así como la actitud encomiable de la que hace gala.
No lo tuvo nada fácil para derrotar a Mckenzie McDonald, un tenista al alza que lleva toda la temporada mostrando meritorios resultados en el ATP Challenger Tour pero terminó adjudicándose el triunfo y sonriendo satisfecho por el trabajo realizado. "Fue un partido tremendamente difícil. La verdad es que podría haber caído de cualquier lado. Necesité más de cinco bolas de partido y me vi fuera, recordando el partido que perdió con Teimuraz Gabasvhili aquí en 2010", aseveró en la web de la ATP el británico.

"Me duele muchísimo perder duelos como éste, igualados y en los que siento que he tenido oportunidades, así que es muy positivo seguir vivo en el torneo", comentó un Andy que con este triunfo ya se sitúa en el puesto 644 del ranking ATP. A pesar de la victoria, el escocés es consciente de que debe mejorar sus prestaciones. "No he sido todo lo agresivo que debería, sentía que no llevaba la manija de los puntos porque golpeaba la pelota sin las mejores sensaciones. Traté de hacer algunos ajustes sobre la marcha y, sobre todo, luché lo indecible para tratar de ganar. No fue nada fácil mentalmente", reconoció uno de los mejores jugadores de los últimos tiempos, convencido de sus posibilidades de volver a la élite.
Especialmente preocupado se mostró Andy con su rendimiento al servicio. "Empecé el partido sacando fatal, no encontraba ritmo. He sentido la falta de ritmo en el servicio. Por suerte, fui sacando algo mejor a medida que avanzaba el partido y eso me permitió jugar con algo más de orden y reducir los errores no forzados pero sé que necesito jugar mejor si quiero ganar el siguiente encuentro", afirmaba Andy Murray pensando ya en su duelo fratricida con Kyle Edmund de segunda ronda del ATP 500 Washington 2018.

