Roland Garros sigue siendo el único grande sin un techo en al menos una de sus pistas principales. Mientras Wimbledon, Open de Australia y US Open ya disfrutan de su cubierta desde hace años, permitiendo que los partidos salgan adelante a pesar de la lluvia, el grande parisino, año a año, ve cómo el agua que cae del cielo interrumpe muchas jornadas con lo que eso supone. Tal y como informan desde el NYT, las obras para instalar el techo en la Philippe Chatrier comenzarán nada más acabar esta edición pero a diferencia de los otros majors, no sólo construirán el techo encima sino que la remodelación irá más allá, debiendo demoler gran parte del histórico estadio.
Gilles Jourdan, el jefe del proyecto de remodelación, explica que toda la obra costará alrededor de unos 350 millones de euros y que remodelará por completo un estadio construido hace casi 100 años, en 1928, y que tanta historia tiene detrás. La Tribuna B, llamada Borotra, será demolida en su totalidad y los obreros comenzarán a trabajar desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche seis días a la semana durante los próximos tres meses para evitar la llegada del invierno mientras siguen con la remodelación. Todo comenzará tras la disputa de la final masculina, removiendo todos y cada uno de los asientos del estadio ya que serán reemplazados por otros nuevos.
¿Por qué no simplemente instalar el techo sobre lo que ya existe? Quieren ir un paso más allá y no sellar la Central como otros torneos. "Será como un paraguas", comenta Jourdan. Se espera que la cubierta tape la parte superior del estadio pero que aún haya un hueco de dos metros entre ella y la parte de arriba de la grada, lo que haría que según el viento, muchos de los aficionados sentados en esta parte, se mojen. "En Wimbledon, por ejemplo, tienen problemas con la humedad y la hierba porque su estadio está completamente sellado. Nosotros no tendremos aire acondicionado ni nada de eso, cuando la cubierta se cierre queremos que se tenga la impresión de que se sigue jugando al aire libre, porque somos un torneo al aire libre", explica.
También se construirá una pista semi-subterránea de 5.000 asientos rodeada de invernaderos de vidrio, con plantas dentro. Un claro guiño al Bois de Boulogne que les rodea. Todo esto se espera que esté listo para finales de 2020 y que los primeros partidos con cubierta y luz LED para los partidos nocturnos se disputen en 2021.

