Hace justo un año, Wimbledon veía cómo sus partidos de primera ronda se veían comprometidos por las retiradas de hasta ocho tenistas, donde alguno apenas llegó a terminar el primer set. Esto supuso un duro revés para el torneo a nivel de cobertura televisiva, así como con los espectadores que compraron sus entradas ya que en la misma jornada, los rivales de Djokovic y Federer se retiraron tras apenas 40 minutos de partido, con el consecuente enfado de la grada que emitió su enfado silbando a estos jugadores. Se habló entonces de un cambio en la norma para solucionar esto y en este Roland Garros 2018 lo hemos visto, funcionando a la perfección.
Los Grand Slams son los torneos que más dinero reparten y tenistas que rondan el Top 100 acudían a estas primeras rondas a pesar de estar lesionados ya que les aseguraban un cheque de entre 40.000 y 50.000 euros. La nueva norma permitía que se pudieran bajar del torneo y cobrar el 50% de ese prize money y dejar su hueco para un Lucky Loser, que recibiría el otro 50% del dinero de la primera ronda y tenía la oportunidad de seguir en el cuadro y ganar más puntos y dinero. Todos salían ganando, espectadores, torneos y los propios tenistas.
[getty:962922366]
Hasta ocho Lucky Losers han entrado en el cuadro final de Roland Garros en el apartado masculino hasta el momento (Nick Kyrgios ha sido el último en bajarse del torneo). Así pues, Ruben Bemelmans, Peter Polansky, Sergiy Stakhovsky, Simone Bolelli, Oscar Otte, Jurgen Zopp, Mohamed Safwat y, quizá, Marco Trungelliti (siempre que llegue a tiempo para firmar mañana), han sido los beneficiados de las bajas de otros tenistas por diversos problemas físicos. En chicas aparecen Arantxa Rus y Dalila Jakupovic como las Lucky Loser en el inicio del torneo. Recordamos que la elección de Lucky Losers se hace escogiendo a los de mayor ranking de los eliminados en la última ronda de la Fase de Clasificación y se hace un sorteo entre ellos para determinar el orden de entrada al cuadro.
La norma se guardaba un pequeño apunte para aquellos tenistas que a pesar de todo, intentaran jugar con molestias o lesionados, provocando una retirada en esa primera ronda o acabaran perdiendo dejando una pobre actuación por esos problemas físicos. Cada Grand Slam estudiaría todas las retiradas ocurridas en la primera ronda y decidiría si castigaba o no al tenista, en el caso de que consideraran que no hizo aplicación de la norma y jugó lesionado. En el pasado Open de Australia, Mischa Zverev fue el jugador que saltó a pista sufriendo un proceso vírico, algo que le hizo retirarse durante el encuentro. La organización del torneo le multó con la histórica cifra de 45.000 dólares, algo que seguro puso sobre aviso al resto de tenistas para no intentar hacer lo mismo.
Por lo visto en este Roland Garros, con tantos Lucky Losers entrando en los cuadros principales, parece que la norma empieza a dar sus frutos. De esta forma, los espectadores pueden ver tenis para amortizar el precio de la entrada y esos jugadores que tienen oportunidad de entrar al cuadro reciben un dinero que les viene genial para sus carreras y es que muchos de ellos son tenistas que rondan el puesto 150-200 y se aseguran un cheque con una cantidad de dinero poco habitual para ellos ya que, por ejemplo, Mohamed Safwat, el rival de Dimitrov en primera ronda, recibirá más dinero en París (21.000 euros de R3 de la qualy + 20.000 de perder en R1 del main draw) que todo lo que había generado este año en su participación en torneos Challenger (33.000 euros).

