Stan Wawrinka es actualidad tenística por un motivo añadido. Al proceso de recuperación que le está costando derrotas e irregulares sensaciones por encontrar el camino competitivo adecuado tras su cirugía en la rodilla, el tenista de Lausana ha sido sujeto de debate a raíz de su malestar con el torneo de Ginebra. En una entrevista con el medio suizo 'The Tages Anzeiger', Wawrinka añade y comparte las diferencias que existen con la directiva del torneo.
El helvético explica pormenorizadamente cómo la negociación fue cayendo y el acuerdo se fue alejando. "Ya el año pasado, sentí que los organizadores se mostraban reacios a firmar un nuevo contrato multianual conmigo como yo había pretendido. Ellos siempre dudaron. La oferta para jugar aquí estaba demasiado lejos de lo que normalmente debería ser, incluso en comparación con los últimos tres años".
Se habla de que el suizo venía cobrando 350.000 euros por torneo y que se le ofrecieron unos 70.000. "Primero, esos números no son correctos. Y en segundo lugar, no se trata de dinero o números, sino del valor de las cosas, del principio. Si Federer recibe mucho menos dinero de Nike del que figura en el contrato, tampoco lo aceptará. Entiendo que desafortunadamente la historia puede ser malinterpretada, porque hablas de un jugador que tuvo la suerte de ganar mucho dinero en su carrera. Pero es como cualquier negocio: si su empleador te dice que no le estoy pagando, pero usted todavía hace su trabajo, tampoco está satisfecho".
Wawrinka no ve relación en según que informaciones sobre los recortes que el torneo podría haber adoptado. "No tengo ninguna explicación. Por un lado, dicen que los accionistas están perdiendo una gran cantidad de dinero para el torneo, pero por otro lado, no quieren venderlo. Escuché que esperaban que, como en otros años, algunos buenos jugadores en Roma perderían antes y pidieran comodines aquí".
Wawrinka refleja por primera vez lo que significa perder determinado nivel o ausentarse de la competición. Algo que podría estar relacionado con lo sucedido en Ginebra. "Lo sabía antes. Cuando estás lesionado, solo recibes mensajes de amigos y familiares. Si ganas Grand Slams, el teléfono suena todo el tiempo".
Centrado en su recuperación, Stan sabe lo que cuesta y lo que necesita para hacerlo. "Mi objetivo principal es recuperar la forma al 100%. Y mucho no falta. Mi nivel en entrenamientos es muy bueno, físicamente y tenísticamente. Pero después de casi un año sin competición real, tengo que recuperar los hábitos y los reflejos, y sobre todo la confianza. Tal vez solo se necesita un pequeño clic. Es muy pronto para decir que me daré seis torneos más o tres o cuatro meses. Veo que mi nivel sube todos los días en los entrenamientos. Ahora tengo que jugar partidos, necesito competición. Y mientras me doy cuenta de que las cosas siguen mejorando, no tengo problemas para aceptar derrotas. Lo mismo sucedió con Novak Djokovic: le llevó cuatro o cinco meses regresar. Mi objetivo también es competir en Queen's y Wimbledon. La única razón para no hacerlo sería si volviera a tener dolor en la rodilla. Pero dado que la rodilla está mucho mejor y casi no tengo dolor, estoy seguro de que me irá bien en césped".
Sobre su relación con Norman, Wawrinka habla con ánimo de continuidad. Parece que hay de nuevo predisposición al medio plazo. "Sí, él estará conmigo por más semanas. Vamos paso a paso. Por el momento, hemos planeado los próximos dos o tres meses, y él estará también en Roland Garros. En verano, sabremos más".
Por último, Stan comparte lo más difícil de este largo proceso. "Hubo muchos momentos difíciles. Cuando tuve un dolor fuerte, cuando tuve que comenzar a usar muletas después de las ocho semanas. Pero nunca me quejé. Solo quería saber qué debía hacer para regresar. No puedes cambiar lo que sucedió. Vives en el presente y tratas de establecer metas".

