Eran sus segundas semifinales de Masters 1000, las primeras sobre tierra batida. Denis Shapovalov llegó a esta ronda para sorpresa de todos y es que el canadiense no había ganado ningún partido en esta gira de arcilla hasta llegar a Madrid. Quizá el poco rodaje sobre esta superficie se notó en una noche fría en la capital de España y poca oposición pudo hacer ante un Zverev que llega crecido a esta fase de la temporada tras el título en Munich y encontrando grandes sensaciones después de un mal inicio de año.
"Creo que él ha mejorado mucho su nivel", comienza diciendo Denis en una rueda de prensa fugaz en la Caja Mágica. "Creo que mentalmente hoy no estaba. No sé si fue la larga espera para el partido o la semana tan dura que he tenido, con un partido muy complicado en la ronda anterior ante Kyle (Edmund). Siento que no competí hoy pero todo el mérito para él. Ha jugado muy bien, con un tenis increíble. Le deseo todo lo mejor. Si sigue así, pronto estará ganando Grand Slams", alabó sobre Zverev el canadiense.
"No suelo hacer semifinales todas las semanas. Esto es toda una experiencia de aprendizaje para mí. Estoy contento por cómo mi cuerpo ha respondido a una semana tan dura como ésta. Lo único malo ha sido mi nivel mental. Es frustrante, pero no quiero ser muy duro conmigo mismo, he tenido una gran semana y espero poder seguir así en Roma", explicaba un Denis que no esperaba tener este resultado esta semana. "He obtenido mi primera victoria sobre tierra en el circuito aquí. Nunca habría imaginado llegar hasta semifinales. Esto es una inyección de confianza para mí. Ahora toca Roma. Sé que tengo un duro cuadro allí y que no será fácil pero estoy emocionado por lo que está por venir", sentenció.

