La Plaza de Toros se prepara para un fin de semana de ensueño donde España luchará por volver a unas semifinales de Copa Davis seis años después. Jugadores como Nadal, Ferrer, Bautista, Carreño o Feliciano llevan desde el lunes trabajando sobre la arcilla del Levante para celebrar una nueva victoria en casa, lugar donde otros tenistas más jóvenes disfrutan de una primera experiencia irrepetible. Hablamos de Carlos López Montagud (Valencia, 2000), sparring del equipo español después de haber encadenado diez victorias seguidas con sus títulos en Benicarló y Villena. Un momento de forma óptimo que ha terminado con la guinda más dulce posible. El valenciano, acompañado por su entrenador, Salva Ramón, se sienta con Punto de Break para contarnos su experiencia entre los grandes.
Llegas a Valencia en racha, con un par de títulos bajo el brazo.
Estoy muy contento después de haber encadenado dos semanas fantásticas, en Villena empecé un poco con dudas en el primer partido pero poco a poco fui yendo de menos a más hasta que acabé pisando la final y dando un gran nivel.
Podrían haberte dado también una WC para el Challenger que se está celebrando esta semana.
Y me lo ofrecieron, pero si lo hubiera aceptado no habría podido estar aquí en la Davis. Tengo tiempo para jugar torneos, sin embargo, esta oportunidad no aparece todos los días. Hay que subir al tren cuando toca.
Imagino que tu sueño es convertirte en profesional.
Sí, totalmente. Desde que empecé con 9 años a entrenar con regularidad mi sueño es llegar a ser como cualquiera de los cuatro que están ahí abajo entrenando (Nadal, Carreño, Bautista y Ferrer).
También estás estudiando, ¿cómo se gestiona tener dos ‘trabajos’?
Fácil no es, pero si uno tiene interés y ganas existen muchos caminos para hacerlo. Por ejemplo, ahora estoy yendo a un colegio nocturno donde estoy terminando el Bachiller que no me pone ninguna dificultad para entrenar o viajar. Entreno toda la mañana y sobre las 17:00 entro a clase hasta las 22:00.

¿Aguanta la batería hasta el final del día?
Es duro, sobre todo las últimas clases (risas). Mi idea es hacer el Bachiller, aunque a la convocatoria de junio no puedo presentarme porque me pilla en Roland Garros. Luego la segunda me viene justo antes de Wimbledon pero lo haré. No quiero dejar de lado los estudios, al menos quiero intentarlo.
Te veo con ganas de pisar las grandes plazas.
Después de ganar estos dos títulos en Benicarló y Villena me meto en el top15 Junior y eso ya me da acceso para disputar tanto Roland Garros como Wimbledon. También el US Open, aunque todo irá en función de los resultados. Me hace mucha ilusión jugar estos torneos, serán mis primeros cuadros finales de Grand Slam.
¿Mejor la tierra batida que la pista dura?
Normalmente sí, me encuentro más cómodo en la tierra batida, aunque de pequeño no sentía demasiada diferencia entrenando en dura o en tierra, de hecho gané el torneo de Benidorm sub14 en pista rápida, pero con el tiempo mi juego se ha ido adaptando a la arcilla.
Hay personas que opinan que el circuito Junior es una etapa barrera que solo retrasa el acceso a la élite.
Cada persona tiene su opinión, yo creo que hay que ir poco a poco, sin saltarse ningún escalón. Si con 16 años te metes a jugar Futures con gente de 25 años más pulida, como mucho optas a ganar dos partidos seguidos, eso para la moral de un jugador que está empezando no es del todo bueno. Tampoco digo que haya que jugar todo Futures ni todo Juniors, hay que ir compaginando hasta que uno vaya madurando tenísticamente. Es importante también jugar con los de tu nivel y darte la opción de sentirte superior en la pista.
Lo que está claro es que gracias al circuito Junior hoy estás aquí.
Estar aquí es como un premio, como un sueño mejor dicho. Estos días estuve peloteando con Bautista, con quien ya había entrenado alguna vez, y luego con Carreño, Nadal, Feliciano, etc. Las sensaciones han sido buenísimas, aunque también es cierto que en esta pista es difícil jugar mal.
¿Se nota mucho la diferencia de nivel?
El ritmo es totalmente diferente, se nota que son profesionales. Luego fuera de la pista pensaba que serían más reservados pero me han recibido muy bien, se preocupan mucho por mí.
Además aquí, en tu tierra, una cuna inagotable de talento.
En toda España hay muy buena cantera de tenistas, pero aquí en Valencia sí es cierto que los números mejoran. Supongo que debido a los clubes y las licencias que hay, también sobre todo al clima y las Academias que existen. De toda España, esta es una de las comunidades donde más jugadores salen, hay mucha afición al tenis.

¿De pequeño eras más de Nadal o de Ferrer?
La gente sabe que ser como Nadal es casi imposible, pero sí, él ha sido mi ídolo desde pequeño. Sin embargo, a la hora de jugar me veo más reflejado con el juego de Ferrer. Al ser diestro, dominar con la derecha, ese carácter tan guerrero… lo ideal sería coger lo mejor de cada uno (risas).
¿Qué es lo más importante a estas edades para dar el gran salto?
Intervienen muchos factores, pero está claro que por mucho talento que tengas, si luego no trabajas no puedes llegar a ser algo. Depende del trabajo, del talento, tener algo de suerte, no sufrir lesiones, no caer en muchas lesiones, gozar de un buen estado mental… sobre todo tener paciencia. De pequeño siempre me han dicho que lo hacía bien pero no era de los cracks, los que sobresalían. Ha sido a raíz del esfuerzo y el trabajo diario lo que me ha llevado hasta aquí.
Vamos con el test rápido. ¿A qué edad cogiste tu primera raqueta?
A los 4 años, cuando mi madre me apuntó a clases de tenis. Ella era monitora y mientras ella trabajaba pues yo me divertía con la raqueta e hiciera algo.Luego me fue gustando, vieron que no lo hacía mal y desde 9-10 años empecé a entrenar todos los días. Ya no volví a soltar la raqueta, aunque hubo una etapa en la que tuve mis dudas sobre si jugar al tenis o a fútbol.
Un torneo.
Roland Garros, como tantos otros españoles.
Tu mejor golpe.
La derecha, indudablemente.
Un ídolo.
Rafa Nadal y David Ferrer.
Un objetivo a corto y otro a largo plazo.
A corto plazo el objetivo es ir paso a paso, esto del tenis va a semanas. A largo…intentar hacerlo bien en los Grand Slams Junior, firmar una buena temporada y acabar siendo profesional, vivir de esto.
Domingo, quinto punto de la Copa Davis, todo el equipo se pone enfermo y te toca a ti a jugar contra Zverev. ¿Sales?
¡Hombre! Siempre que el capi lo decida yo siempre estoy preparado (risas).

