Hay jugadoras que parecen que nunca van a responder a las expectativas de una manera tan alta como se podía esperar. Hasta que un día todo cambia, se transforman, comienzan a ganar y el nuevo chip les impide volver la vista atrás. Naomi Osaka llevaba ya un par de temporada apuntando alto pero sin llegar a cargar el arma, un guión que se vio modificado en Indian Wells. La japonesa, que aterrizaba en Miami con su primer título en el bolsillo, se ha deshecho este miércoles de Serena Williams (6-3, 6-2) en su debut en Miami. Una victoria ante su ídolo que habla por sí sola y que subraya a esta mujer como a gran revelación de la temporada.
Algunos dirán que Serena todavía no estaba lista, que no era la de las grandes ocasiones y que su físico exigía algo más de tiempo antes de volver a afrontar con garantías este tipo de torneos. Puede ser, es difícil demostrarlo. Pero también sabemos que ganar a este tipo de leyendas es complicado en cualquier tipo de condición. ¿Cuántos partidos ganan los mejores pese a jugar mal? Unos cuantos. Para tumbar a Serena siempre es necesario sacar lo mejor una misma y eso fue lo que mostró Naomi en Crandon Park, una versión muy relajada pese a su reciente éxito unido a una determinación maestra que le hizo ser más fuerte en los momentos clave.
Serena Williams no estaría muy contenta con el sorteo, desde luego, quizá por eso tampoco le quiso dar muchas vueltas a la táctica y buscó en todo momento recuperar sus sensaciones en la medida de lo posible. Disparando mucho pero con poco acierto, la estadounidense le dio una buena oportunidad a su rival para blindar su defensa. Pero a la japonesa también le encanta dominar, así que decidió subir la apuesta y aprovechar la dinámica tan positiva de la que puede presumir en las últimas semanas.
La noticia era que Serena Williams estaba cayendo desplomada en su partido de debut en un torneo celebrado en territorio norteamericano, algo que no se veía en los últimos 21 años. Casi nada, pero todos los récords están para romperse algún día. Lo cierto es que el nivel de Osaka volvió a ser sorprendente, tal y como demostró en California. Una exhibición de poderío y personalidad que se une a otras victorias célebres ante Sharapova, Pliskova, Halep o Radwanska. Todas ellas lucen ya en el historial de la nipona. ¿Cuál es el premio después de tumbar a una 23 veces campeona de Grand Slam? Pues uno no muy agradable, la verdad. Elina Svitolina serán quien ponga a prueba a Naomi en la próxima estación. Veremos si la gran sensación de la WTA vuelve a firmar un gran golpe.

