No es ningún secreto si decimos que el 2018 de Johanna Konta no está siendo como esperábamos. Una retirada en Brisbane, una primera ronda en Sidney, segunda ronda en el Open de Australia, tercera ronda en Doha y, como último episodio, un desastre en Dubai cediendo ante Kasatkina tras desperdiciar bolas de partido. Solamente la FedCup le trajo alegrías a la británica, aunque eso es otro cantar. Entre tanta caída y reflexión, su nuevo entrenador, Michael Joyce, sale a echarle un capote de confianza en estos momentos duros. Una palmadita pública en la espalda para generar buena energía de cara a los próximos Premier Mandatory del mes de marzo.
“El tenis femenino ha cambiado mucho durante la última década”, comienza argumentando el técnico en su charla con Sky Ports. “Creo que el top10 actual no sea tan bueno como el top10 de hace diez años. Cuando estaba Maria Sharapova, Serena Williams, Venus Williams, Lindsay Davenport, Kim Clijsters o Justine Henin. Aunque también creo que las chicas que en la actualidad ronda el top40 o el top50 son mucho mejor ahora que en aquella época”, subraya.
Un top10 del que han salido este pasado lunes después de muchas semanas dentro. “Johanna ha demostrado que pertenece a ese top10. Ha tenido grandes resultados, ha ganado un torneo tan importante como Miami y ha estado muy cerca en algunos torneos de Grand Slam. No tengo dudas de que con su juego, tal y donde está ahora, puede ganar un Grand Slam”, asegura su entrenador.

“Antes de que finalmente llegáramos al acuerdo para comenzar a trabajar juntos, pasé mucho tiempo viendo sus partidos jugados en los últimos años”, recuerda el de Santa Mónica. “Me gustó mucho la forma en la que jugaba, sentí que ya había tenido mucho éxito con este tipo de jugadoras. Sentí que quería una transición fácil y luego, rápidamente, me sorprendió muy gratamente cuando por fin empezamos a trabajar juntos. Jo es una gran trabajadora, sabe escuchar, quiere mejorar y, sobre todo, quiere aprender”, confiesa el hombre que ya trabajó en el pasado con el talento de Maria Sharapova o Victoria Azarenka.
Ahora los resultados no sonríen y el ranking parece ir hacia abajo, pero Joyce prefiere quedarse con el vaso medio lleno. “Cada partido que jugado ha sido una notable experiencia de aprendizaje para mí. A veces es el entrenador el que tiene que aprender de su jugador, incluso más de lo que el jugador aprende de ti en mucho tiempo. Siento que la estoy conociendo cada vez mejor, algo que se puede ir viendo poco a poco en los torneos. Nos llevamos bien, nuestras personalidades parecen encajar bastante bien y creo que ésta va a terminar siendo una gran asociación en el futuro”, valora con esperanza.

