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Dorochenko: "Federer inventa; puede jugar hasta los 40 años"

Alejandro Arroyo - 20 feb 2018 | 19:08

Paul Dorochenko reconoce en una entrevista que acabó cansado de Federer. Una charla en la que muestra luces y sombras del suizo.

Desde que tomara las riendas de uno de los físicos más privilegiados para la práctica del tenis, el de Roger Federer, Paul Dorochenko ha sido visto como uno de los tipos que más capacitados están para valorar la personalidad y la evolución del actual número 1 del mundo. Dorochenko, en una entrevista para el diario La Razón, habla con franqueza en todas direcciones, destacando las virtudes del suizo y también sus sombras mientras trabajó con él, sin esconder lo que para él siempre fue un temperamento muy difícil.

Dorochenko, que actualmente pilota y dirige un método neuromotriz reconocido en todo el mundo, analiza, de manera introductoria, su idea. "Se llama Allyane y es un sistema de reprogramación neuromotriz. Es decir, que con sonidos de baja frecuencia, puedes cambiar la motricidad, un gesto deportivo, y eso nos permite ahorrar mucho tiempo en aprendizaje motor. Puedes mejorar con este método un gesto técnico como son el saque o la derecha, y también mejorar una sensación después de una operación. Con el método, en una hora y media o dos horas, puedes reprogramar la pisada. Activamos unas motoneuronas a las que llamamos espejos, y al final pasas la sensación de la pierna sana a la otra, y el cerebro se olvida de las protecciones que ha puesto cuando tenías la lesión".

Antes de implantar esta metodología, Dorochenko trabajaba con Federer desde otro concepto, la lateralidad. "El tenis viene de tu cuerpo, y cada cuerpo es diferente. Federer es mano derecha y ojo director izquierdo, por eso su mejor impacto en la derecha es muy adelantado, y su golpe natural es la derecha; cuando era joven los problemas los tenía con el revés. Wawrinka, Gasquet, Corretja o Albert Costa son diestros y el ojo director es el derecho, por eso el golpe natural es el revés. Se llama homogéneo cuando eres por ejemplo ojo izquierdo y mano izquierda, como Verdasco, o como Bruguera, y homogéneo es mejor para el revés. Cuando eres cruzado, como Federer, o Nadal, que es brazo izquierdo y ojo derecho, el golpe natural es la derecha. En la vida normal hay un 30% de cruzados, para 70% de homogéneos, pero en el tenis de alto nivel hay casi un 60% de cruzados, porque es mejor tener una buena derecha".

Dorochenko se explaya para describir lo que encontró cuando conoció al helvético. "La verdad es que era un chico muy complicado, con carácter, hiperactivo, estaba medio loco y sigue estándolo en lo privado. Era una buena persona, pero realmente muy complicado: tiraba los partidos, rompía las raquetas, se portaba mal. La personalidad de Federer ha sido fabricada, no es su personalidad. Federer cambió por tres razones: por un psicólogo deportivo que trabajó con él desde los 18 hasta los 21 o 22; después, tuvo poca experiencia con chicas, tuvo una pequeña novia, y enseguida encontró a su mujer, que es una persona ambiciosa, que viene de Checoslovaquia, le gusta el dinero, el poder, y al final ella ha protegido mucho a Federer, ha hecho una burbuja para él; y la tercera ha sido Nike, fue con mucho dinero y el departamento de márketing le dijo: "Nosotros queremos que seas un gentleman". El dinero de Nike le ayudó a comportarse mejor. En la vida privada es una buena persona, pero no es la figura que tú ves en la pista de tenis. Cuando pierde con Rafa y le da la mano la gente desde fuera lo ve sonriendo, pero yo sé cómo está por dentro. Cuando has trabajado con Federer, has conocido al Federer de verdad, ha cambiado tanto que dices: "Este tío no puede ser Federer". Cuando él tenía 20 años estábamos hablando con Peter Lundgren para empezar a viajar, y la misma semana tuve una oferta de Sergi Bruguera que se acababa de volver después de una operación. Su oferta era mucho mejor, más dinero, vivir en Barcelona... Y yo estaba tan cansado de Federer que decidí irme. Era muy complicado. No venía a la preparación física, lo ibas a buscar a su piso y la habitación era un follón, no sabías si estaba ahí o no. Pero a pesar de todo eso podemos decir que ha trabajado".

Dorochenko se detiene en señalar la importancia de trabajar y cincelar un talento y de cómo ha sido tan importante en la carrera del suizo tener al tenis como epicentro de todo. "El talento lo tienes que trabajar todos los días, con el talento no es suficiente. A este nivel todos tienen algo especial, pero para mí Federer ha sido un producto muy fabricado. La técnica la tenía bastante bien de joven. Con 17 años ya se veía que este chaval, sobre todo con el saque y la derecha, ya tenía algo más, pero ha aprendido a restar, a volear, a jugar más de revés, a fallar menos, a comportarse mejor... Y eso al cabo de los años te crea un Ronaldo, un Messi, un Federer. Federer no tiene otra vida que el tenis. Me acuerdo por ejemplo de Ferrero, que para mí era un chaval impresionante, como persona y como jugador, pero cuando lo ves con un coche Mercedes, una novia... Dices, algo se ha roto, y efectivamente en los años siguientes ya no fue el mismo. Pero Federer no tiene otra vida. Federer está como un rey en el tenis. En la sala de fisioterapia se pone, y se puede pasar hablando tres horas. El tío está muy feliz en la ATP".

Paul también tiene tiempo para comparar a los dos tenistas más grandes de este siglo y puede que de la historia. "Es un jugador que tiene una técnica muy buena, y por eso no se lesiona. No vamos a comparar la técnica de Nadal y de Federer. Federer es mucho más jugador, pero Nadal tiene más capacidad mental, un físico brutal, es un atleta de muy alto nivel. Y Federer es bueno, rápido, tiene buen tiempo de reacción, pero no tiene las cualidades físicas de Nadal".

Su relación ya no es la misma y Dorochenko reconoce ahora tener una relación buena con el suizo aunque todo tuvo su límite. "No nos llamamos de forma regular porque la vida nos ha separado. Al inicio yo le escribía cuando ganaba un torneo, pero como ganaba un torneo cada semana... Pero sí, tenemos buena relación y teníamos buena relación pero acabé cansado de él".

Dorochenko también destaca un nombre por encima del de Lundgren como el verdadero constructor del Federer adolescente. "Yo trabajé mucho con Peter Carter. Él es el real formador de Federer. Peter Lundgren fue el tío para viajar, que conocía a todo el circuito, a toda la gente... Pero el que realmente fabricó a Federer fue Peter Carter".

¿Hasta cuándo jugará Roger? "Para mí, de verdad, puede jugar hasta los 40 sin problema. Lo dejará cuando empiece a perder contra gente más normal. No creo que pudiera aguantarlo, le gusta ganar, como a todos, pero a él más. Pero es demasiado bueno. Cuando lo ves andar tiene una motricidad y tiene una forma de moverse que es impresionante. Su madre me decía siempre que no lo veía muy inteligente, y es verdad que nunca trabajó muy bien en la escuela, no fue muy buen alumno, pero el tenis lo entiende tan bien, entiende la pista, lo que tiene que hacer, inventa. Muchas veces le das consejos y no te hace ningún caso, tú como entrenador te vuelves loco, porque al final se lo inventa. Él utiliza lo que le da la gana. Nunca hubiera pensado que Federer hubiera sido el jugador del siglo, no me pasó por la cabeza, o no me pude imaginar verlo ganar en París, y lo hizo. ¿Cómo puede ser que en los 3-4 años de mi vida que estuve con él no pensara eso? Sabía que podía ser un gran jugador, eso seguro, pero de ahí a ganar 20 Grand Slams... Y creo que va a ganar más. Lo bueno para mí es que he sido una pequeña parte de su historia, y no tanta personas han trabajado con él".