¿Cómo se le gana a Rafael Nadal?
Leonardo Mayer charla con ATP sobre el partido que le enfrentará a Rafa Nadal. ¿Cómo ganarle? El argentino enumera cuatro pasos
Leonardo Mayer será el próximo rival de Rafael Nadal en el Open de Australia 2018. El de Corrientes afronta uno de esos partidos en los que deben darse una serie de condicionantes para tener oportunidades de ganar al número 1 del mundo. Precisamente con ese pretexto charló con la web de la ATP. ¿Cómo se le gana a Rafa Nadal? El argentino da cuatro pasos "muy sencillos".
“Estos partidos son especiales, son diferentes. Rafa juega muy bien y es un jugador que se acostumbra muy rápido a cualquier tipo de cancha. Lo mejor sería que no entrara a la pista. Que no juegue conmigo. Todo lo hace bien, por eso es tan bueno”. Teniendo en cuenta que salvo contratiempo de última hora el encuentro les medirá durante varias horas sobre la pista, Mayer enumera lo que necesita para salir de la Rod Laver Arena con una de las victorias más importantes de su carrera.
1. Que Rafa no tenga un buen día, porque de ser así es muy difícil jugarle.
2. Que yo no tenga mi mejor día.
3. Jugarle a la zona del revés.
4. Intentar que no ataque.
Es evidente que para ganar al mejor jugador del momento habría que pensar en un nivel de juego muy alto y prolongado de Mayer y un día trabado e incómodo de Nadal. "Será complicado, obviamente, pero ojalá pueda jugar de la mejor manera posible; voy a tratar de sacar lo mejor de mí”. Mayer, que venció cómodamente a Nicolas Jarry, analizaba así su debut. “Era un partido complicado. Yo tenía mucha presión por la diferencia en el ranking. Además, era la primera vez que él jugaba aquí. Creo que lo hice muy bien, no es fácil conseguir esas estadísticas, pero ahora me toca algo más difícil"
Leonardo, que descendió mucho de nivel y también de motivación, ha recuperado buena parte de su nivel. Todo sucedió tras la Copa Davis que ganó en 2016. "En ese momento me reencontré de nuevo con mi tenis. Después de la Copa Davis se me hizo complicado, luego también con mi hijo. Tenía que ir a jugar Challengers y a veces era complicado, perdía un poco de motivación, no quería irme de casa… Era difícil”. La retirada, de hecho, fue una opción. “Se me pasó por la cabeza, lo tenía en la mira, pero no quería. No me veía sin jugar más al tenis. Ahora es diferente"