Rafael Nadal tuvo que recurrir a dos horas y 20 minutos de partido y una venda en la rodilla. Su articulación ha dado un segundo aviso, después de que el manacorí terminara el torneo de Shanghai con ella vendada. En su partido ante Cuevas, Rafa pidió el fisioterapeuta nada más terminar el segundo set, una circunstancia que copó gran parte de la comparecencia que dio ante los medio tras derrotar al jugador uruguayo.
De entrada, si bien Cuevas no pasa por ser ni mucho menos un especialista sobre pista cubierta, el español tuvo que remar bastante durante algunas fases del partido. No fue inferior pro le costó dominar bien el choque. "No esperaba ganar de manera rápida hoy (...). Está siendo un año muy largo, pero sigo luchando".
Acto seguido, el español, al igual que en la final ante Federer en China, descartó valorar y hablar sobre lo que sucedió después con su rodilla. "No quiero hablar de la rodilla con respecto al partido de cuartos de final. Estoy en la ciudad más importante de mi carrera, no estoy arriesgando nada, sólo quiero jugar"
Con poco tiempo para descansar, Nadal jugará mañana en segundo turno de la pista central, sobre las 15.30h local, algo que no le preocupa demasiado para competir con garantías. Si la rodilla responde, la diferencia con su rival podría ser un punto a su favor. "No me preocupa jugar mañana a las 15.30h. El cansancio no es un problema"
Por último, Nadal no dudó ni un segundo, casi a modo de sentencia, cuando contestó a la posibilidad de pensarse disputar la Masters Cup de Londres. "Por supuesto que jugaré en Londres"

