Una victoria puede que agridulce, la que Rafael Nadal cerró ante Pablo Cuevas (6-3 6-7 6-3) en dos horas y 20 minutos de partido, después de alargarse la noche y hacerlo, una vez comenzaba el tercer set que forzó el uruguayo, con la rodilla derecha, la misma que en Shanghai, vendada y apretada. El español, irregular a lo largo del choque, jugó todo el último set con la articulación agarrada. A la espera de su evolución, el número 1 encarará mañana la antepenúltima ronda ante el serbio Krajinovic.
No suelto pero sí solvente comenzó Rafa en los albores del encuentro, con las ideas muy claras. Siempre que compite frente a reveses a una mano, su memoria ofrece un plan de partido similar y seguro, que esta vez tuvo como aspecto más evidente lo que realizó con su servicio, que cargó con insistencia el revés de Pablo, principalmente en el lado de la ventaja. No fue especialmente efectivo con él pero sí que sacó de pista a Cuevas con más regularidad que con el resto del juego de fondo.
Hecho el break, Rafa caminó sin demasiados sobresaltos por el primer parcial hasta cerrarlo. Después, una vez arrancó el segundo asalto, Cuevas ajustó más su juego de fondo. Está viéndose Nadal en parís algo titubeante en cuanto a la posición adquirida en pista, cediendo bastante terreno y sin las sensaciones necesarias para dominar la pista con su derecha. Se invierte y busca la red, pero el metro que deja para que el rival entre y cierta inseguridad para cerrar las jugadas pusieron a Cuevas sobre el sendero.
Aunque Cuevas rayó a gran nivel, y rozó el empate antes de la muerte súbita, Nadal tuvo un 4-2 en el tie break que se esfumó con dos voleas fáciles que erró, para terminar cediendo el parcial y comenzar el decisivo tras solicitar la entrada del fisio, que colocó un vendaje compresivo, algo más aparatoso que el que se vio en China, y que cambió el gesto del mallorquín. No obstante, en un abrir y cerrar de ojos, Nadal se colocó con un 3-0 a favor que tuvo una momentánea respuesta en Cuevas, que sacó para igualar a tres.
Ya no habría más resistencia, pues el número 1 volvió a romper al sudamericano y cerró el choque con un nuevo 6-3 que le coloca en cuartos de final. A la espera de noticias y posibles valoraciones de su equipo, con Londres en el horizonte y el número 1 ya asegurado, Nadal competirá mañana por un lugar en semifinales, ante el serbio Filip Krajinovic.

