El australiano Nick Kyrgios perdió en primera ronda del US Open ante su compatriota Millman, evidenciando problemas en su hombro derecho, el mismo que le lleva perjudicando bastantes semanas. En rueda de prensa, el de Canberra fue muy crítico consigo mismo y llegó a soltar una confesión muy sincera sobre él y su futuro en este deporte.
Nick explica cómo le nació el problema en el hombro en este partido. "Me estaba sintiendo bien. En cada entreno aquí me sentía bien pero al comienzo del tercer set sentí algo y ya no volví a recuperarme", comienza diciendo. Kyrgios confesó que no sabe lo que tiene realmente y espera recuperarse de cara a la Copa Davis. "La Davis es una de mis prioridades este año. He estado disponible en cada eliminatoria. Vamos a ver", declaraba el australiano que en ningún momento pensó en retirarse. "Lo menos que podía hacer es respetar a mi oponente hasta el final del encuentro".
Es entonces cuando Kyrgios se sincera sobre su año hasta el momento. "Es la historia de mi carrera. Tendré semanas buenas y semanas malas. Es como una montaña rusa. Los últimos tres meses han sido una pesadilla, realmente. Lo hice muy bien en Indian Wells y Miami. También en la Copa Davis y desde entonces, todo cambió. Obviamente, estoy decepcionado pero en media hora se me pasará. Comeré algo y veré algunos partidos", comentaba.
[getty:841344830]
Le preguntan entonces sobre Sebastian Grosjean, con quien trabajó para este torneo, si quizá entrenarían más tiempo juntos. "No lo sé, honestamente. No soy lo suficientemente bueno para él. Él se implica, es un entrenador increíble. Quizá se merezca un jugador que se implique más en el juego que yo. Se merece alguien mejor que yo", reconoce. "Yo no me implico para nada. Él me ha ayudado mucho, especialmente en las sesiones de entrenamiento, pero hay muchos jugadores ahí fuera que se implican más, que quieren mejorar, que se esfuerzan cada día. Yo no soy uno de esos", sigue.
Le preguntan entonces si algún día se implicará como el resto. "Probablemente no. Honestamente, no", responde. "En Cincinnati incluso me impliqué todavía menos que esta semana. Estuve jugando a basket cada día durante dos horas. Jugué una hora de baloncesto antes de jugar contra Ferrer en la semifinal. Tomé helados y batidos cada día. Esta semana, que me impliqué más, me empezó a doler el hombro, así que no sé", sentenció. Sincero hasta el final.

