Si hay una cosa que tiene Johanna Konta es que ésta no ha sido la gira de tierra batida soñada. Eliminada en octavos de final de Stuttgart, primera ronda en Madrid, octavos de final en Roma y primera ronda en Roland Garros, la que esta semana luce como número 8 del ranking actual cerró unos meses convulsos con pocas victorias y sensaciones agridulces. Pero sola la muerte esquiva una solución. Ahora, con la gira de hierba ya comenzada, la británica tiene motivos para sonreír, sobre todo después de arrancar con un triunfo en el WTA de Nottingham sobre Tara Moore (6-2, 3-0 y retirada) alcanzando con ello las 300 victorias como profesional. No es mala manera de empezar a girar el guión.
“No siento más expectativas que en años anteriores”, señala la tenista nacida en Sidney. “Mis propias expectativas, en cuanto a la forma en la que quiero hacer las cosas, se han mantenido en el mismo lugar. Ahora mismo solo puedo hacer mi mejor tenis hasta donde me deje el día a día, aunque trato de acercarme a él en cada partido que juego”, confiesa Konta en declaraciones a la página de la WTA.
Lo cierto es que los primeros meses del curso fueron realmente buenos para una mujer que, año a año, ha ido dando saltos salvajes hacia el frente del ranking mundial, tanto que ya es normal vestirla de top10 desde que se gana su lugar hace unos meses. Los títulos en Sidney o Miami, las semifinales en Shenzen o los cuartos de final en el Open de Australia colocaron a Johanna como una de las grandes rivales a batir del calendario, una amenaza que perdió fuelle con la llegada de la arcilla. Pero mientras ella rebajaba su candidatura, otras la presentaban más fuerte que nunca.
“El tenis femenino tiene mucho fondo de armario y Jelena Ostapenko es el mejor ejemplo de ellos. Ella es una muy buena jugadora como ya se ha visto, venía de hacerlo muy bien en el circuito durante los últimos años. Para nosotros no es una desconocida, ni mucho menos, siempre nos ha resultado una jugadora muy peligrosa y a tener en cuenta”, subrayó la británica acerca de la flamante campeona de Roland Garros.
“El hecho de haber ganado un Grand Slam seguro que ha resultado muy especial para ella y estoy seguro de que lo estará disfrutando muchísimo. Esto lo que demuestra es la profundidad que contiene nuestro vestuario, la cantidad de jugadoras de enorme calidad con las que contamos. Es emocionante ver tanta variedad en un misma época, lo cual provoca que ahora nos adentremos en un momento de máxima emoción en la gira”, valoró.

